25.6.11

Mapas imposibles: El mapa de Oroncé Finé y globo terraqueo Hunt-Lenox

Numerosos mapas descubiertos en el pasado son indicativos claros de que la historia que se cuenta hoy en día por los estudiosos esta incompleta, y que hay numerosos eslabones que faltan en nuestra historia. Estos "eslabones perdidos" están siendo reunidos por estos increíbles mapas antiguos que demuestran que una civilización avanzada habito nuestro planeta hace mucho de lo que los expertos de la corriente principal creen.


Una reproducción del mapa Zeno de un libro de 1793.


Publicado alrededor del 1380, el enigmático Mapa Zeno muestra con precisión las costas de los países de hoy en día, como Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, Escocia y Islandia. Misteriosamente, este antiguo mapa también muestra la latitud y longitud exacta de un número de islas en nuestro planeta. Este es un gran enigma ya que el dispositivo necesario para medir la longitud, el cronómetro, no se inventó hasta 1765. Si esto no es suficiente misterioso, el mapa Zeno también representa a Groenlandia libre de glaciares, lo que significa que de alguna manera, alguien lo trazó antes de la la era de Hielo.

El Mapa Caverio. Creado en 1502, este mapa no representa características inusuales como los otros mapas, pero tiene un detalle muy extraño. El mapa Camerio utiliza una rejilla esférica, a pesar de que la gente en la Edad Media todavía creían que nuestro planeta era de hecho, plana.

Mapa de Ibn Ben Zara (1487).


Otro mapa impresionante es sin duda alguna el Mapa Iehudi Ibn ben Zara. Creado en 1487, el mapa muestra restos de glaciares en Gran Bretaña, incluso también representaciones muy detalladas de las islas en los mares Mediterráneo y Egeo. Hoy en día, todavía existen estas islas, pero debido al aumento de los niveles de agua, estos ahora están bajo el agua.

Mapa del mundo de hacı Ahmet: Un mapa completo y perfecto que describe el mundo entero.


El Mapa Hadji Ahmed, publicado en 1559, muestra delineaciones increíblemente precisas de la costa occidental de América del Norte y la Antártida. Lo que es aún más increíble es el hecho de que este antiguo mapa muestra un puente de tierra conectando a Siberia y Alaska, lo que indica que se originó en un momento en que el puente estaba todavía presente.

El mapa Hadji Ahmed.


Publicado en 1737 por Philippe Buache, el Mapa Buache se cree que ha sido creado usando mapas mucho más antiguos. Este gráfico muestra a la Antártida mucho antes de que el continente 'helado' fuera, de hecho, descubrierto. Curiosamente, al igual que muchos otros mapas antiguos, este representa también con precisión la Antártida sin hielo. El mapa Bouche también posiciona con precisión las Islas Canarias. El mapa publicado en 1737 también muestra el esquema correcto de la meseta bajo el agua en la que se encuentran las islas. Esto significa que la fuente del mapa usado para crearlo se baso en una inspección de la forma antes de que los glaciares se derritieran y se elevaran los niveles del océano. Aún más interesante es el hecho de que el mapa Buache muestra el canal que divide el continente de la Antártida en dos masas de tierra.

Creado en 1502, la Carta de navegación de Harry king muestran ríos del norte siberiano desembocando en el océano Ártico, que están ahora bajo el hielo. Curiosamente, también representa restos glaciares en los países bálticos y describe con precisión el antiguo canal de Suez. Este increíble mapa también muestra lo que hoy son las enormes islas en las partes del sudeste de Asia, pero unidos por la tierra, lo que indica que geológicamente hablando, los mapas fueron creados cuando la Tierra se veía muy diferente.

El Mapa del Norte por Ptolomeo representa láminas de glaciares que se mueven a través del sur-centro de Groenlandia. También representa glaciares en retroceso desde la actual Alemania (norte) y partes del sur de Suecia. Otro mapa que indica un tiempo diferente en la Tierra.

La Carta de Navegación King Jaime fue creado en 1502, y describe con precisión partes del desierto del Sahara mostrandolo de manera muy diferente de lo que es hoy: con tierras fértiles, enormes lagos ríos y lo que parecen ser ciudades antiguas. De hecho, el Sahara era, en el pasado distante, una tierra fértil lleno de vida animal y bosques.

El mapa del mundo Finé Oronce (1534).


El Mapa del Mundo Oronce Finé creado en 1534, es un gráfico cordiforme que muestra características de la Antártida cuando el continente no estaba cubierta por hielo. Aunque es otro mapa que muestra el continente antes de que fuera oficialmente 'encontrado', el gráfico también muestra al continente con ríos, valles y costas a la vez que representa la ubicación aproximada de lo que es hoy el Polo Sur.

El mapa de Piri Reis.


El Mapa de Piri Reis del año 1535 muestran parte de las costas de América, africana y la Antártida. La Antártida se representa en este mapa como si no estuvieran cubierto por los casquetes polares, sino más bien, con densa vegetación.

Inserción del mapa de Piris Reis (Amarillo), en una proyección acimutal de Lambert, con centro en el norte del Mar Rojo.


Pero lo más enigmático no es solo eso, sino que su precisión geográfica solo es comparable con las fotos generadas por satélites. Esto hace pensar que para su elaboración se usó tecnología espacial.


La existencia de estos increíbles mapas demuestra que en el pasado distante, antiguos exploradores tenían un sistema de cartografía muy bien desarrollada comparable en precisión con la que tenemos hoy en día. Los mapas también son evidencia de que alguna antigua civilización sabía la forma exacta y el tamaño de la Tierra, contrariamente a las creencias populares, y utilizó la trigonometría esférica, y elaborados y precisos cálculos matemáticos, como si hace miles de años, una civilización desconocida emprendió un proyecto de mapeo a escala mundial de todo el planeta como nadie lo ha hecho nunca.
Oroncé Finé fue un destacado matemático, astrónomo y cartógrafo francés nacido en 1494, en la ciudad de Briançon. Su nombre se encuentra a veces escrito en su versión latinizada como Oronteus Finnaeus o en su versión italiana como Oronzio Fineo.
Oronce Fine (or Finé, . In LatinOrontius Finnaeus or Finaeus; ) (December 20, 1494-August 8, 1555) 

En 1531, Finé publicó en París un mapa llamado Nova et Integra Universi Orbis Descriptio, que hoy se conserva en la Biblioteca del Congreso de los EE.UU, dentro del departamento de Geografía y Mapas (su ficha en la red se encuentra en este enlace). El mapa es un planisferio, es decir, una representación de toda la superficie de la tierra tal como era conocida por aquel entonces, y es aquí donde radica su misterio porque en la parte derecha, Finé dibujó lo que parece ser el continente antártico en su totalidad, bastantes años antes de que fuera oficialmente descubierto.




El descubrimiento de la Antártida

Es posible que fuera el explorador español Gabriel de Castilla el que descubrió este continente en 1603 (72 años después de la publicación del mapa), aunque probablemente llegara sólo a las islas Shetland del Sur (a 62 grados Sur), que él llamó Islas de la Buena Nueva. Esto lo sabemos por Laurenz Claesz, un marinero Holandés que en 1607 declara que él

ha navegado bajo el Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos a lo largo de las costas de Chile hacia Valparaiso, i desde allí hacia el estrecho, en el año de 1603; i estuvo en marzo en los 64 grados i alli tuvieron mucha nieve.
Un poco antes, otro capitán Holandés, Dirck Gerritszoon Pomp, alias “Dirck China” viajaba en 1599 a través del Estrecho de Magallanes cuando su rumbo fue desviado hacia el sur (quizás por una tormenta) llegando a una latitud de unos 64 grados, donde observó una tierra montañosa. Aunque se duda bastante de la veracidad de este descubrimiento, es precisamente en Amsterdam donde se publica en 1622 que

hay tierra a los 64 grados sur, la cual es muy alta y montañosa, cubierta de nieve, como el país de Noruega, toda blanca, que parecía extenderse hasta las islas Salomón.
Se conserva también en Valladolid la Real Cédula del 29 mayo de 1555, enviada a Jerónimo Alderete, gobernador de Chile, por la que el Rey Carlos V de España le asignaba jurisdicción sobre el Estrecho, con la idea de que lo explorara e informara de lo que había “más al Sur” del territorio. Se sabe que esta misión fue efectuada por el marino y aventurero Juan Ladrillero ese mismo año, pero no ha quedado constancia de lo que descubrió.
Pese a todo, no fué hasta 1772 cuando James Cook realiza la primera circunnavegación de la Antártida. Este viaje es considerado por muchos el descubrimiento oficial del continente, lo cual no deja de ser un tanto paradójico puesto que Cook jamás divisó tierras más allá del paralelo 60 aunque sí alcanzara los 71 grados sur (es decir, que lo que es divisar el continente, Cook no parece que llegara a hacerlo). Los primeros que llegaron al continente y volvieron para contarlo fueron balleneros y foqueros ingleses, alrededor de 1821 (290 años después de la publicación del mapa de Finé), que trajeron la noticia de la existencia de restos del navío de línea español San Telmo, desaparecido en las tormentosas aguas al sur del Cabo de Hornos en 1819.


Otros mapas de la Antártida

Aunque pueda parecer enigmática la existencia de un mapa de la Antártida en 1531, el mapa de Finé no es ni mucho menos el primer mapa conocido que muestra territorio antártico: el globo terráqueo de Johannes Schöner, confeccionado en Nüremberg 1520, ya muestra parte de este continente y un mapa de 1528, de autor desconocido, muestra también zonas del continente helado. Incluso antes, el Jagiellonian Globus de 1510, guardado en la Universidad de Cracovia, muestra un continente al este de África y al sur de la India, aunque lo rotula como América.
Johannes_Schöner_globe_1520_m01

Durante el siglo XVI, pero ya posteriores al mapa de Finé, aparecen sucesivos mapas que muestran parte o la totalidad del continente antártico. Por ejemplo, Jacques de Vaux en 1583 publica dentro de su tratado de Hidrografía un mapa llamado ” Le pôle antarctique”, dedicado casi íntegramente a lo que parece ser la Antártida. En el mapa de de Vaux, la Antártida se muestra en color blanco y en una inscripción aparece la palabra Glassé (hielo, en francés). Otro mapa interesante es el “Theatrum Orbis Terrarum” de Abraham Ortelius (publicado en 1570) que muestra también la Antártida en color blanco.
Jacques de Vaux-Le pole antartique-1583Hondius_TerraDelFuoco_1608
Lo siguiente que habrá que preguntarse es de dónde obtuvo Finé la información para confeccionar su cartografía de la Antártida…


El contienente que dibuja Finé en su mapa es una tierra que abarca desde el paralelo 30 hasta el mismo polo sur. Finé escribió una leyenda dentro del supuesto continente antártico que dice: “TERRA AUSTRALIS, recenter inventa sed nondu plene cognita”, lo que viene a significar: “Tierra Austral, recientemente descubierta pero no del todo conocida“.
Esta misma leyenda coincide con la que Abraham Ortelius ubica en su mapa sobre su Antártida: “Terra Australis Nondun Cognita” o con la denominación “Terra Incógnita”, que utiliza Alonso de Ovalle en su Tabula Geographica Regni Chile, ya en 1646.

Tabula Geographica Regni Chile, 1646
Otras dos regiones del mapa de Finé están señaladas como BRASIELE REGIO y REGIO PATALIS. La primera de ellas, Brasielie Regio, se repite en varios mapas de la época y hace referencia al Brasil suramericano descubierto por los portugueses en 1510. Brasielie Regio es la región del continente austral opuesta al Brasil portugués, lo cual tiene mucha importancia de cara a la correcta interpretación del mapa de Finé.

Mapa Oroncé Finé
Para redondear más el misterio, Finé dibuja dentro del continente antártico valles, ríos y montañas hasta bien cerca del paralelo 70 sur, lo que ha llevado a algunos autores (como Charles Hapwood) a afirmar que el mapa de Finé es un mapa de la Antártida sin la capa de Hielo o al menos parcialmente deshelada. Esos mismos autores indican que el último deshielo de la Antártida ocurrió hace 10.000 años, fecha que coincide con la dada por Platón para el hundimiento de la Atlántida, lo que prueba que la Atlántida es en realidad la Antártida, y que hubo allí una avanzada civilización con conocimientos cartográficos suficientes como para realizar uno o varios mapas de la tierra que habitaban antes de que el avance de los hielos la cubriera totalmente (aniquilando de paso su civilización). Algunos de estos mapas atlanteos de una forma u otra habrían llegado hasta Finé, que los utilizó para confeccionar el suyo. Otros autores (de esos que ven un OVNI en cuanto encienden el microondas) llegan más allá e indican que todos estos mapas se realizaron desde una nave espacial situada en órbita geoestacionaria sobre Alejandría (por ejemplo).

La Antártida sin hielos

¿Cómo es la Antártida sin hielos?. Esta pregunta puede plantearse de dos formas: cómo sería la Antártida si pudiéramos verla a través de la capa de Hielo o cómo sería la Antártida si pudiéramos quitársela de encima derritiéndola. Ambas cosas no son lo mismo: la capa de Hielo que cubre la Antártida pesa varios billones de toneladas, lo que hace que el continente en sí se hunda varios cientos de metros bajo el nivel del mar. Si ese hielo se derritiera, la Antártida emergería sobre el mar y zonas que se verían a través del hielo como islas aparecerían unidas al continente. Es lo que se llama la topografía subglaciar de la Antártida, y fue determinada por Drewry en 1983. La comparación de la topografía subglacial y el mapa de Finé fue establecida en un artículo de Paul Heinrich cuya traducción se puede encontrar enAstroseti. Para leerla recomiendo tener a mano un buen atlas de la Antártida, pero la conclusión es bien sencilla: las diferencias son abismales. El mapa de Finé no representa la Antártida ni sin hielos ni con ellos.
antártida sin hielos
Topografía subglacial de la Antártida

¿Estuvo alguna vez la Antártida libre de hielo?. La respuesta es sí, pero me temo que hay malas noticias para los amantes de las civilizaciones extraterrestres: la Antártida comenzó a formar su capa de Hielo hace 40 millones de años, y la ha conservado en mayor o menor medida desde entonces. Realmente hubo una época en que la Antártida estaba cubierta de bosques, ríos y lagos y buena prueba de ello es que se estima que en su subsuelo hay por lo menos 20.000 millones de metros cúbicos de petróleo. Pero la deriva continental hizo que el continente se fuera desplazando hacia latitudes frías hasta que la corriente antártica acabó por rodearla completamente, aislándola de otras corrientes más cálidas que atemperaban el frío.  Y peor lo tiene Charles Hapwood con su teoría de una Antártida deshelada hace 10.000 años: el Cientific Visualization Studio de la NASA ha construido animaciones que muestran el desarrollo de la capa de Hielo desde 20.000 años hasta nuestros días y en ellas podemos ver que hace 10.000 años la Antártida tenía tanto o más hielo que ahora.
Lo que sí sabemos es que en la Antártida continúa habiendo lagos y ríos. Allí donde la corteza terrestre se une con el hielo, el calor interno de la tierra es capaz de derretirlo y si esto ocurre en una depresión del terreno, el agua empieza a acumularse formando un lago y la capa de hielo acaba flotando sobre él. Si la orografía lo permite, el agua dulce se desliza hacia otras zonas erosionando la tierra y formando ríachuelos de agua que intercomunican los lagos.
Ríos y lagos en la antártida
Ríos y lagos en la Antártida

Una interpretación sencilla del mapa de Finé

Para interpretar correctamente el mapa de Finé, hay que remontarse a los antiguos griegos. Éstos ya sabían que la Tierra era redonda y como casi todas las tierras por ellos conocidas estaban en el hemisferio norte, creían que debía existir un gran continente en el hemisferio sur que hiciera de “contrapeso”, evitando que Europa rotara y se diera la vuelta. Las teorías de los antiguos griegos estaban muy presentes en los científicos renacentistas como Finé.
Por otro lado, paralelamente a los descubrimientos españoles en América, los portugueses hacían lo propio en el Océano Índico, descubriendo Java, Timor y las islas de Indonesia. Es muy posible que Cristóvão de Mendonça llegara a Australia en 1522, continente del que ya Marco Polo había tenido noticias (y de nuevo al pobre capitán Cook le birlan otro descubrimiento: el de Australia en 1770). Todas las tierras descubiertas por los portugueses fueron cuidadosamente cartografiadas y los mapas resultantes guardados celosamente en el Castillo de Avís,  puesto que se consideraban documentos de alto secreto dada la pugna existente entre España y Portugal en el descubrimiento (y conquista) de las nuevas tierras. Pese al celo de los portugueses, algunos mapas fueron robados por un obispo recalcitante y distribuídos por Europa, en lo que podríamos considerar uno de los primeros casos de espionaje industrial de la historia, y de hecho la costa australiana empieza a aparecer ya en mapas franceses desde principios del siglo XVI.
Finé sitúa la Brasielie Regio de su Antártida justo debajo de la isla de Java. Esta Brasilie Regio puede interpretarse perfectamente como “la otra Brasil” descubierta por los portugueses (en contraposición con la Brasil que conocemos hoy, descubierta también por ellos unos años antes), que además Finé sitúa entre los paralelos 20 y 40, precisamente donde realmente se encuentra aproximadamente Australia. Podemos observar, por ejemplo que la bahía entre las regiones Brasielie y Patalis del mapa de Finé muestra un gran parecido con el Golfo de Carpentaria, en Australia. La conclusión es bien sencilla: Finé tenía conocimiento de los descubrimientos portugueses en el Índico al sur del paralelo 20 y probablemente también tuviera noticias de tierras avistadas al sur de la Tierra de Fuego por los españoles. Todas esas tierras descubiertas tenían que ser el continente que los antiguos griegos habían predicho en su visión del mundo y en consecuencia, dibujó una enorme masa de tierra que se extendía desde unos descubrimientos hasta los otros.
Y como Finé debía ser un científico honrado, tuvo la precaución de decirnos que ese continente no era aún bien conocido, como advirtiéndonos de que no nos tomaramos su dibujo tan al pie de la letra.

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El globo terráqueo más antiguo en huevo de avestruz

Se ha encontrado un globo terráqueo de principios de 1500, tallado en huevos de avestruz, puede ser el planeta más antiguo del Nuevo Mundo nunca identificado, según los expertos.









Las inscripciones latinas salpican su superficie, y dos pequeñas islas se sientan en el lugar de lo que hoy conocemos como América del Norte. Pero los orígenes del globo siguen siendo un misterio.

Después de pasar por las manos de una cadena de concesionarios del mapa de Europa, el artefacto fue comprado de manera anónima en Londres en 2012. Finalmente, el hallazgo llegó a manos de la coleccionista belga Stefaan Missinne, que comenzó a investigarlo, escribió para The Portolan, la revista de la Sociedad Mapa Washington.






Hunt-Lenox,



Anteriormente, el globo que ha sobrevivido más años es el de Hunt-Lenox, que está hecho de cobre y fechado entre 1504 y 1506. Los dos globos comparten etiquetas casi idénticas y contornos detallados y Missinne argumenta que esto no debe ser una casualidad.

Como amante de los mapamundi y globos terráqueos que soy, no podía dejar de compartir con vosotros el siguiente hallazgo.

El Washington Post ha informado que un mapamundi grabado en un huevo de avestruz en 1504 puede contener la representación más antigua de las Américas en un globo terráqueo.

El huevo en cuestión, que fue comprado por un coleccionista anónimo en el 2012 en “Londres Mapa Fair”, muestra el esquema general de América del Sur, junto con islotes del Caribe y de América del Norte, como si fuese una pequeña isla.

Su fecha data de tan sólo 12 años depues del viaje de Colón y en los primeros días de la era de los descubrimientos de Europa. El mapa muestra también muchas otras partes del mundo que habían sido visitadas recientemente por los europeos, como Japón.

Estas regiones fueron representadas con detalles vagos, mientras que las zonas como Europa y el norte de África guardan detalles precisos.

Un estudio ha descubierto que este mapamundi en el huevo avestruz fue utilizado como molde de un globo terráqueo de cobre fechado en el año 1510. Este globo terráqueo en cuestión, se denomina el mapamundi de Hunt-Lenox y se conserva en la Biblioteca Pública de Nueva York. A partir de ahora se le considerará como la segunda representación más antigua del “Nuevo Mundo”.

En realidad parece ser que el globo terráqueo está hecho con dos huevos de avestruz para conseguir una forma más esférica. Se cree que tiene un orígene italiano y que pudo ser solicitado para que fuera realizado por una familia noble italiana a un artista asociado a Leonardo da Vinci.

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