2.6.16

parque nacional Canyolands UTAH- HOPIS

En el parque nacional Canyonlands, en Utah, existen misterios que los científicos no pueden resolver, como las figuras rupestres en las rocas que parecen representar encuentros con extraterrestres.
El parque nacional Canyolands, ubicado en Utah, Estados Unidos, es un escenario precioso. La erosión de la tierra causada por el río de Colorado y sus afluentes dieron origen a paisajes coloridos e innumerables cañones y mesetas.


Utah es uno de los 50 estados de los Estados Unidos, localizado en el Oeste del país. Dos tribus amerindias vivían en la región que constituye el actual estado estadounidense de Utah miles de años antes de la llegada de los primeros exploradores europeos. Estas tribus eran los anasazi y los fremonte. Estas tribus nativo americanas eran subgrupos de la etnia amerindia ute-azteca, y eran sedentarios.



Los anasazi construían sus residencias a través de excavaciones en montes, donde construían casas de paja antes de desaparecer de la región alrededor del siglo XV. Otro grupo nativo americano, los navajos, se instalaron en la región alrededor del siglo XVIII.



A mediados del siglo XVIII, otras tribus uto-aztecas, tales como los gosiute, los paiute, los shoshone y los ute, también se instalaron en la región. Estos cinco grupos estaban presentes cuando llegaron los primeros exploradores europeos.



Acaso vieron estas tribus a otros seres y por ello nos dejaron constancia de su visita? ... Lo que es evidente es que solemos pintar lo que vemos o conocemos ... Así que, dudo mucho que nuestros ancestros poseyesen una imaginación tan fantástica como para pintar otros seres sin haberlos visto! Qué opináis?



Entre sus rocas y cuencas se esconden misterios que han desvelado por décadas a científicos e investigadores.

En la segunda temporada de Secretos de la NASA puedes oírlos de boca de los mismos expertos.
Una parte del suelo del parque nacional está cubierta de una delgada capa compuesta de un extraño material negro y brillante. Esto ha llamado la atención de los geólogos. El origen de esta sustancia es una incógnita, ya que no forma parte de ningún material o proceso natural conocido del planeta Tierra.

Carol Cleland, una investigadora de la Universidad de Colorado, ha hecho varios estudios sobre esta capa en la superficie y afirma que puede tratarse de microorganismos vivos totalmente desconocidos por los seres humanos, y explica que el problema es que la tecnología con la que se cuenta no puede detectarlos porque poseen un ADN absolutamente diferente al nuestro, lo que da indicio de que se trata de una forma de vida distinta.
Pero lo más misterioso de todo es que el único equivalente de esta capa se encuentra en el suelo del planeta Marte. En ambos casos los microorganismos tienen componentes de hierro y magnesio, junto con material orgánico. Desde la NASA creen que la presencia de esta superficie en Marte fue provocada por procesos biológicos. Sin embargo, éstos nunca se produjeron en la Tierra.

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Los indios Hopi

Los indios Hopi son el pueblo nativoamericano vivo más antiguo del continente, acreedores de una cultura milenaria. Los Hopi, una pequeña nación de aprox. 10.000 individuos de habla uto-azteca, se establecieron en el área actualmente conocida como las Cuatro Esquinas (el cruce de las fronteras de Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado, en EEUU), hogar de varias tribus de Indios Pueblo.
Mapa reservación hopi
Mapa reserva hopi
El nombre original del pueblo Hopi, “Hopituh Shi-nu-mu“, significa las “Personas con Fines Pacíficos”. Los conceptos de la moral y la ética están muy arraigados en las tradiciones hopi y esto implica el respeto por todos los seres vivos y por la Naturaleza en su conjunto. Para ellos toda vida es sagrada: los animales, los árboles y vegetación, el agua, el planeta entero.

Sus Orígenes

Los hopis son los herederos de un pueblo (ya desaparecido) más antiguo aún, llamado los Anasazi. El término Anasazi se aplica generalmente a los antepasados de los Indios Pueblo en su conjunto. Usualmente se agrupan bajo la designación «Anasazi» a distintas culturas similares que residieron en la misma zona, todas desaparecidas: los Hohokam, los Mogollón y los Pataya.
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/05/Map_Anasazi%2C_Hohokam_and_Mogollon_cultures-es.svg/375px-Map_Anasazi%2C_Hohokam_and_Mogollon_cultures-es.svg.png
Entre estos Indios Pueblo, los Hopi son los herederos de este legado cultural y religioso anasazi, aunque no se sabe con certeza si la continuidad entre ellos es étnica o sólo geográfica. Los Hopi, adoptaron las creencias anasazi, entre ellas, la adoración a Kokopelli y a los Kachinas (espíritus invisibles), la realización de ceremonias colectivas y el uso de las kivas.
Los Anasazi realizaron numerosos petroglifos y pinturas en las paredes rocosas de suroeste de USA las cuales representan sus creencias y sus mitos. Sus sugestivas pictografías muestran figuras de seres antropomorfos de muy extraña apariencia.
Horseshoe Canyon Great Gallery - Left Panel
Horseshoe Canyon Great Gallery – Left Panel

Su Cosmovisión

Su existencia se ha modelado siempre según el plan universal para la creación y la conservación del mundo. Su progreso sobre el camino evolutivo de la vida depende de la observancia sin falta de sus leyes. A la vez, el propósito del ceremonial religioso es ayudar a guardar la armonía del universo. Constituye un sistema mítico-religioso que abarca todo el año con ceremonias, rituales, danzas, cantos, rezos y oraciones tan complejos, abstractos y esotéricos como los que más en el mundo.
Según la tradición hopi, la historia está dividida en períodos que ellos denominan Mundos, en los cuales existieron diversas creaciones imperfectas del hombre y que de hecho sus antepasados evolucionaron a través de las mismas. En total, la Humanidad debe recorrer siete mundos.
Estos mundos están separados entre sí por terribles catástrofes: el primer mundo sucumbió por el fuego, el segundo por el hielo y el tercero por el agua. Nuestro actual mundo, el cuarto según sus profecías, estaría llegando a su fin.

Sobre “El Libro de los Hopis”

La mitología hopi es compleja dado que no constituye un corpus de creencias estructurado y documentado como en otras culturas, sino que se basa en la tradición oral, que en ocasiones presenta versiones contrapuestas. La ardua tarea de armar un compendio de todas ellas y unificarlas ha sido realizada en 1960 por Frank Waters, en su obra El Libro de los Hopis. El presente ensayo esta basado, en su mayor parte, precisamente en dicho libro, el cual es una exhaustiva recopilación de la tradición de los Hopis y que constituye virtualmente su Biblia.

El Primer Mundo – Tokpela

La creación de los universos

El Primer Mundo fue Tokpela [Espacio Infinito]. Antes estaba sólo el Creador, Taiowa. Todo lo demás era espacio infinito. No había principio ni fin; no había tiempo ni forma ni vida. Sólo un vacío inmenso cuyo principio y fin, tiempo, forma y vida estaban en la mente de Taiowa el Creador. Entonces él, el infinito, concibió lo finito, y creó a Sótuknang, diciendo:
-Te he creado a ti, la primera fuerza y el primer instrumento en forma de persona, para llevar a cabo mi plan de vida en el espacio infinito. Soy tu Tío. Eres mi Sobrino. Ahora ve y tiende estos universos en el orden correcto para que trabajen juntos y en armonía de acuerdo con mi plan.
Sótuknang hizo lo que se le había ordenado. En el espacio infinito recogió lo que habría de manifestarse como sustancia sólida. Hizo formas y las dispuso en nueve reinos universales: uno para Taiowa el Creador, uno para él mismo y siete universos para la vida que vendría.
Luego Taiowa le ordenó que ponga las aguas en las superficies de los universos, para que estén divididas por igual entre todos y cada uno. Así lo hizo Sótuknang, reunió en el espacio infinito lo que se manifestaría como aguas y las puso sobre los universos, de modo que cada uno fuese medio sólido y medio de agua.
La idea de la “nada” previa a la creación, en la cual solo estaba el Creador; el infinito sin tiempo y sin forma (sin principio ni fin); la creación a través de la palabra; la separación de las aguas; siete universos, en vez de siete días, etc. todo remite a los relatos cosmogónicos de todas las culturas, incluida la Torá misma, en los que se repiten los mismos conceptos y expresiones de la Creación del Universo.
Petroglifos hopi
Petroglifos hopi
Luego Sótuknang fue al universo que contenía lo que habría de ser Tokpela, el Primer Mundo. De ello creó a la que permanecería en esa Tierra y sería su ayudante. Se llamaba Kókyangwúti, Mujer Araña, quien al despertar a la vida y recibir su nombre, Sótuknang le dijo:
He aquí la Tierra que creamos. Tiene forma y sustancia, dirección y tiempo, principio y fin. Pero no hay vida sobre ella. No observamos movimientos gozosos. No escuchamos sonidos regocijados. ¿Qué es la vida sin sonido ni movimiento? Por eso se te otorga el poder para crear esa vida. Has recibido el conocimiento, la sabiduría y el amor para bendecir a todos los seres de tu creación.
Siguiendo sus instrucciones, Mujer Araña tomó un poco de tierra, la mezcló con túchvala (líquido de la boca: saliva) y formó dos seres. Los cubrió con una capa hecha de una sustancia blanca, la sabiduría creativa misma, y les cantó la Canción de la Creación. Al destapar a los dos seres, que eran gemelos, les dijo:
-Eres Poqánghoya y existes para ayudar a mantener en orden a este mundo cuando se coloque la vida en él. Recórrelo ahora y pon tus manos en la tierra para que termine de solidificarse. He ahí tu deber.
-Eres Palongauhoya y existes para ayudar a mantener en orden a este mundo cuando se coloque la vida en él. Debes recorrer el mundo y emitir sonidos para que se escuchen por toda la Tierra. Cuando esto se escuche serás conocido también como “Eco”, pues todo sonido es el eco del Creador.
Poqánghoya, al viajar por la Tierra, solidificó las partes más altas y creó grandes montañas. Palongauhoya, hizo sonar su voz como se le había ordenado. Todos los centros vibratorios a lo largo del eje de la Tierra, entre Polo y Polo, resonaron con su llamada. Así, hizo de todo el mundo un instrumento de sonido. Al concluir sus deberes, Poqánghoya fue enviado al Polo Norte del eje del mundo; y Palongauhoya, al Polo Sur. Juntos recibieron la orden de mantener en rotación correcta al mundo.
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Fremont petroglyphs, Sego Canyon
Entonces Mujer Araña creó con la tierra árboles, arbustos, plantas, flores y toda clase de semillas y nueces para vestir la Tierra, dando a cada uno vida y nombre. De la misma manera creó todo tipo de aves y animales; los formó con tierra, cubriéndolos con la sustancia blanca de su capa, y les cantó.
-Está muy bien -dijo Taiowa-. Ya está listo para la vida humana, el toque final para completar mi plan.

La creación del Hombre

Así, Mujer Araña recogió tierra, ahora de cuatro colores: amarilla, roja, blanca y negra. La mezcló con túchvala, el líquido de su boca, la moldeó y la cubrió con la sustancia blanca de su capa, la sabiduría creativa misma. Al igual que antes entonó la Canción de la Creación sobre las formas. Al destaparlas eran seres humanos creados a la imagen de Sótuknang.
Luego creó otros cuatro seres con su propia forma. Eran wúti, compañeras para los primeros cuatro seres varones. Cuando Mujer Araña quitó la capa las formas cobraron vida. Corría la hora de la luz amarilla, Síkangnuqa, la segunda fase del amanecer de la Creación, cuando el aliento de la vida llenó al hombre. Al poco tiempo el Sol apareció en el horizonte. Secó la humedad en sus frentes y endureció el punto blando de sus cabezas.
-Es el Sol -dijo Mujer Araña-. Por primera vez se encuentran con su Padre el Creador. La hora de las tres luces que revelan el misterio, el aliento de la vida y el calor del amor. En ellos consiste el plan de vida que el Creador tiene para ustedes.
Con la Creación del Hombre encontramos más similitudes aún: a la imagen de…; a partir de la arcilla mezclada con la esencia divina; primero ellos y luego las mujeres; con el aliento de vida, etc. Lo único distintivo es la mención del “amor”, que no está presente en ningún otro relato analizado.
Hopi Petroglyph Rocks
Petroglifos hopi

Versiones preliminares fallidas

El Primer Pueblo del Primer Mundo no contestó. No sabía hablar. Mujer Araña llamó a Sótuknang para preguntarle qué hacer y le explicó:
-Creé al Primer Pueblo como me lo ordenaste. Están terminados de formar y sólidos. Tienen los colores correctos, vida y movimiento. Sin embargo, no pueden hablar. Eso les falta. Quiero que les des el habla; además, la sabiduría y el poder para reproducirse. Así podrán gozar la vida y dar gracias al Creador.
Sótuknang les dio el habla, una lengua distinta a cada color, y respeto para sus diferencias. Les dio la sabiduría y el poder para reproducirse y multiplicarse. Entonces les dijo:
-Con todo esto les entrego el mundo para vivir y ser felices. Sólo una cosa les pido: respetar al Creador en todo momento. Sabiduría, armonía y respeto hacia el amor del Creador que los concibió. Deberán hacerlo crecer y nunca olvidarlo mientras tengan vida.
Así, el Primer Pueblo se dispersó, fue feliz y comenzó a multiplicarse.
Butler Wash Petroglyphs - Shamans Panel
Butler Wash Petroglyphs – Shamans Panel
Tanto las versiones preliminares fallidas, como la sabiduría (el conocimiento) vinculado a la reproducción de la especie son temáticas omnipresentes en la mitología de los pueblos de todos los continentes. La misión del hombre también parece ser la misma en todos los casos: reproducirse y alabar a los dioses creadores, cumpliendo con sus mandamientos.

La Naturaleza del Hombre

La sabiduría prístina que se les había otorgado los hizo comprender que la Tierra constituía un ente vivo como ellos. Era su madre. Ellos eran de su misma carne y se nutrían de su seno. Su leche era el pasto en el que se apacentaban todos los animales y el maíz creado especialmente para dar alimento a la humanidad. No obstante, la planta del maíz era también un ente vivo con un cuerpo semejante al humano en muchos aspectos, y la gente integraba su carne en la propia. Por lo tanto, el maíz también era su madre.
Al igual que para los Mayas, los Hopis también consideraban el maíz como un sustancia sagrada.
El Primer Pueblo entendía, pues, el misterio de su origen. Su sabiduría prístina también les revelaba la naturaleza del hombre. El cuerpo vivo del hombre y el cuerpo vivo de la Tierra estaban construidos en la misma forma. Un eje atravesaba cada uno de ellos.
El eje del hombre era la espina dorsal, la columna vertebral que controlaba el equilibrio de sus movimientos y funciones. A lo largo del eje había varios centros vibratorios que repercutían el sonido primordial de la vida en todo el universo o daban aviso si algo estaba mal.
Los Hopi, así como los misticismos tibetano e hindú, postulan una serie semejante de centros de fuerza (centros vibratorios) o psicofísicos en el cuerpo humano. La descripción de estos chakras, para los orientales, coincide con la de los hopis, aunque para los primeros son 7 y para los segundos son 5.
El Primer Pueblo no conocía la enfermedad. Las personas no se enfermaban del cuerpo ni de la cabeza, hasta que el mal entró al mundo. Así, el Primer Pueblo se comprendía a sí mismo.
Fremont petroglyphs, Sego Canyon
Fremont petroglyphs, Sego Canyon
Y así era el Primer Mundo en que vivían. Se llamaba Tokpela, Espacio Infinito. Su dirección era el este; su color, sikyangpu, el amarillo; su mineral, sikyásvu, el oro. Tenían importancia en él káto’ya, la serpiente de la cabeza grande y wisoko, el ave que comía grasa.
La serpiente tiene aquí también una presencia destacada, como la tiene también en todas las culturas del mundo.
En él, el Primer Pueblo vivía puro y siguió multiplicándose, se esparció sobre la faz de la tierra y era feliz. Pese a que tenía colores diferentes y hablaba distintos idiomas, sus sentimientos eran los mismos y se entendían unos a otros sin necesidad de la palabra.

La destrucción del Primer Mundo

Entonces se introdujo entre ellos Lavaíhoya, el Hablador. Entre más habló, más los convenció de las diferencias que había entre ellos, entre los seres humanos y los animales y entre las personas mismas, en cuanto al color de su piel, su lengua y sus creencias sobre el plan del Creador. Finalmente los hombres se tornaron crueles y belicosos y comenzaron a luchar entre sí. Entonces Taiowa junto con Sótuknang se pusieron de acuerdo:
Hemos decidido destruir el mundo. Hay que crear otro, para que puedan volver a empezar.
Pero antes, encontraron hombres justos y sabios que aún respetaban las consignas de Taiowa, por lo que decidieron salvarlos. Sótuknang dijo:
-Irán a cierto lugar. Los guiará su kópavi [centro vibratorio arriba de la cabeza]. Su sabiduría interior les dará la visión necesaria para ver cierta nube, que seguirán de día, y cierta estrella, que seguirán de noche. No se llevarán nada. Su marcha no habrá terminado hasta que no se detengan la nube y la estrella. 
La noción de la destrucción de la humanidad descarriada, salvando a aquellos pocos justos, nos resulta bien conocida, como así también lo de guiar a los justos en su “éxodo” con nubes y luces:
Éxo.13.21/22. Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
Una vez que hubo reunido a todos los seres humanos escogidos para ser salvados de la destrucción del mundo, los llevó a un enorme montículo en el que vivía el Pueblo de las Hormigas, y Sótuknang indicó a los seres humanos que entraran en esa kiva de las Hormigas.
Petroglifo hopi
Petroglifo hopi
Así, los seres humanos descendieron a vivir con el Pueblo de las Hormigas. Cuando todos estaban seguros y acomodados, Taiowa ordenó a Sótuknang que destruyera el mundo, quien hizo que lloviera fuego sobre el mundo, abrió los volcanes, y el fuego brotó de arriba, de abajo y de todo alrededor.
La tierra, las aguas y el aire se tornaron un solo elemento, fuego. No quedó nada, salvo los seres humanos refugiados en la seguridad del seno de la Tierra. Ese fue el fin de Tokpela, el Primer Mundo.

El Segundo Mundo – Tokpa

Mientras sucedía todo esto, los seres humanos vivían felices con el Pueblo de las Hormigas bajo la superficie de la Tierra. Al utilizar la visión interior del centro detrás de sus ojos, el reflejo les alcanzaba muy bien para ver. Entonces Sótuknang les dijo a los seres humanos que salieran al Segundo Mundo:
“Multiplíquense y sean felices. No obstante, recuerden al Creador y las leyes que les dio”.
Así como identificaron los centros energéticos del cuerpo (chakras), en consonancia con las culturas orientales, “el centro detrás de sus ojos” quizás se refiera al Tercer Ojo.
Sego Canyon , Utah. Estimated up to 5,500 BC.
Sego Canyon , Utah. Estimated up to 5,500 BC.
De esta manera, los seres humanos salieron al Segundo Mundo. Se llamaba Tokpa (Oscura Medianoche). Su dirección era el sur; su color, el azul; su mineral, qochásiva, la plata. Era una Tierra grande y los seres humanos se multiplicaron rápidamente.
Se dispersaron en todas direcciones, incluso hasta el otro lado del mundo. En sus espíritus estaban tan cerca unos de otros que podían verse y hablarse desde el centro encima de sus cabezas. Construían hogares; luego pueblos, y senderos para unirlos. Fabricaban cosas con las manos y almacenaban el alimento.
Luego empezaron a comerciar y a trocar mercancías entre ellos. Entonces comenzaron los problemas. Tenían todo lo que necesitaban, pero querían más. Cambiaban más y más por cosas que no hacían falta. Entre más bienes obtenían, más deseaban tener.
Al poco tiempo los seres humanos empezaron a reñir y a pelearse entre ellos, y se suscitaron guerras entre los pueblos. Todavía quedaban en cada pueblo unas cuantas personas que cantaban la Canción de su Creación. Sótuknang volvió a presentarse y dijo:
“Mi Tío, Taiowa, y yo hemos decidido destruir el Segundo Mundo en cuanto logremos colocar en un lugar seguro a ustedes, que aún tienen la canción en sus corazones.”
Rock State Park, Utah
Rock State Park, Utah
Una vez más, como en el Primer Mundo, Sótuknang acudió al Pueblo de las Hormigas para que abriera su mundo subterráneo a los seres humanos escogidos por él. Cuando hubieron quedado a salvo bajo la tierra, Sótuknang ordenó a los gemelos Poqánghoya y Palongauhoya que abandonaran sus puestos en los extremos norte y sur del eje del mundo.
En cuanto lo hicieron la Tierra perdió el equilibrio, giró fuera de control y dio dos vueltas completas. Las montañas se desplomaron a los mares y el agua. Los océanos y los lagos se vertieron sobre la tierra. El mundo flotó a través del espacio frío y desprovisto de vida, convirtiéndose en hielo sólido.
Así fue el final de Tokpa, el Segundo Mundo.

Tercer Mundo – Kuskurza

Durante muchos años todos los elementos que habían conformado el Segundo Mundo permanecieron congelados en un bloque de hielo inmóvil y sin vida. No obstante, los seres humanos eran felices y estaban calientes en el mundo subterráneo del Pueblo de las Hormigas.
Por fin Sótuknang indicó a Poqánghoya y a Palongauhoya que volvieran a sus puestos en los Polos del eje mundial. El planeta volvió a dar vueltas regulares sobre el propio eje y avanzó majestuosamente dentro de su órbita universal. El hielo empezó a derretirse y el mundo se calentó hasta que nuevamente pudo recibir vida. Sótuknang se dedicó entonces a crear el Tercer Mundo. Dispuso tierras y mares, sembró sobre montañas y llanuras y creó todas las formas de vida.
Cuando la Tierra hubo quedado lista para ser ocupada, se dirigió a la kiva de las Hormigas y dijo:
-Ha llegado la hora de salir. Los he salvado para que se siembren sobre el nuevo Tercer Mundo. Sin embargo, deberán recordar siempre dos cosas: respétenme a mí y respétense unos a otros; y canten en armonía desde la cima de los cerros.
Petroglifo hopi
Petroglifo hopi
Enseguida los seres humanos salieron de la kiva de las Hormigas hacia el Tercer Mundo. Se llamaba Kuskurza. Su dirección era el este; su color, el rojo. En este mundo los seres humanos volvieron a extenderse. Se multiplicaron y continuaron avanzando sobre el Camino de la Vida.
En el Primer Mundo habían vivido en forma sencilla con los animales. En el Segundo, desarrollaron los oficios artesanales, las casas y los pueblos. Ahora, en el Tercer Mundo, se multiplicaron hasta sumar grandes números y progresaron a tal velocidad que llegaron a crear enormes ciudades, naciones, una civilización entera.
Todo ello les dificultó acatar el plan de la Creación y cantar las alabanzas de Taiowa y de Sótuknang. Un número cada vez mayor empezó a ocuparse únicamente con sus propios planes terrenales. Algunos conservaron, por supuesto, la sabiduría que se les había otorgado a su Salida.
Esta sabiduría les permitió comprender que entre más avance y desarrollo lograsen sobre el Camino de la Vida, más difícil se haría éste. Sentían particular preocupación porque muchas personas aplicaban su poder reproductor [sexualidad] en formas perversas.
La idea de perversión sexual nos suena a la historia de los Nefilim quienes tomaron para sí mujeres humanas, tal como surge de la Biblia y más detalladamente del Libro de Enoch.
Horseshoe Canyon
Horseshoe Canyon
Comenzaron a utilizar su poder creativo en otra forma, perversa y destructora. Algunas personas fabricaron un pátuwvota [escudo de piel curtida] y aplicaron su poder creativo a fin de hacerlo volar por los aires. Muchos lo usaron para volar hasta una gran ciudad, atacarla y regresar tan velozmente que nadie supo de dónde habían venido.
Muy pronto los habitantes de otras muchas ciudades y países estaban fabricando pátuwvotas y volando sobre ellos para atacarse unos a otros. De esta manera, la corrupción y la guerra llegaron al Tercer Mundo, como habían llegado a los anteriores.
Se pueden encontrar referencias a aparatos voladores en la antigüedad tanto en textos védicos (bajo el término de “vímāna”, como “vehículos voladores”) como en los bíblicos.
Sótuknang se dirigió a Mujer Araña y dijo:
-No tiene sentido aguardar hasta que se acabe el hilo. Hay que hacer algo antes de que los seres humanos que llevan la canción en sus corazones también se corrompan o extingan. Te corresponderá salvarlos, mientras yo destruyo a este mundo con agua. Cuando llegues al lugar, mira a tu alrededor, verás unas plantas altas de tallos huecos. Córtalas y coloca dentro a los seres humanos. 
Mujer Araña siguió sus instrucciones y cortó las cañas huecas. Conforme los seres humanos fueron llegando los colocó dentro, con un poco de agua y hurúsuki [masa de harina blanca de maíz] para comer. Luego se introdujo ella dentro de una caña y Sótuknang la selló, entonces se ocupó de destruir el mundo.
Soltó las aguas y olas más altas que montañas, cubrieron la Tierra. Los continentes se partieron y se hundieron bajo los mares. La lluvia no paró de caer y seguían desplomándose las olas.
Petroglyph carved into Navajo Sandstone by Native Americans of the Fremont Culture. Fremont peoples were thought to inhabit this area from about 1 to 1200 A.D. McConkie Ranch. Dry Fork Canyon. Uintah Co., Utah.
Petroglyph carved into Navajo Sandstone by Native Americans of the Fremont Culture (1200 AEC). McConkie Ranch. Dry Fork Canyon, Utah.
Los seres humanos, sellados dentro de sus cañas huecas, escucharon el poderoso rugir de las aguas, y luego el silencio. Por mucho tiempo, estuvieron flotando, finalmente cesaron los movimientos. Mujer Araña quitó el sello a las cañas huecas, los tomó de las cabezas y los sacó de ahí.
Los seres humanos miraron a su alrededor y vieron que se encontraban sobre un trocito de tierra que alguna vez había sido la cima de una de sus más altas montañas. Todo lo demás, hasta donde alcanzaba su vista, era agua.
Era todo lo que quedaba del Tercer Mundo. Enviaron pájaros de muchos tipos, uno tras otro, para volar sobre las aguas y encontrarlo. Sin embargo, todos regresaron agotados sin haber hallado ninguna señal de tierra.
Este es un caso más de los cientos de relatos del Diluvio existentes en por todos los rincones del planeta, en el que unos pocos justos son salvados con ayuda de las deidades de turno. Encallar en la cima de una montaña, la inundación total, el envío de pájaros, es idéntico a todos los demás casos.
Mujer Araña indicó a los seres humanos que hicieran lanchas redondas y planas con las cañas huecas en que habían venido, y que se metieran en ellas. Nuevamente se confiaron a las aguas ya la orientación de su sabiduría interior. Durante mucho tiempo flotaron, impulsados por el viento y el movimiento de las aguas.
Tras un largo y agotador viaje, que tuvo varias escalas en distintas islas, el contingente continuó hacia el este y hacia el norte, hasta que por fin, descubrieron la tierra [prometida]. Alta se elevaba encima de las aguas, extendiéndose de norte a sur hasta donde alcanzaban a ver sus ojos.
Era una tierra grande, una tierra extraordinaria, era el Cuarto Mundo. Cuando todos estuvieron reunidos, Sótuknang apareció ante ellos y luego de mostrarles, hacia el oeste y el sur, las islas por las que habían pasado [las cimas de las montañas del Tercer Mundo], las fue hundiendo una a una, y dijo:
-He borrado las huellas de su Salida, los escalones que les había dejado. En el fondo de los mares yacen todas las orgullosas ciudades, los pátuwvotas voladores, los tesoros mundanos corrompidos por el mal y las personas que no hallaban tiempo para cantar las alabanzas del Creador desde las cimas de sus cerros.
No obstante, si ustedes guardan el recuerdo y el significado de su Salida, llegará el día en que esos escalones vuelvan a surgir para probar la verdad de sus palabras.
Ése fue, por fin, el término del Tercer Mundo, Kuskurza [un nombre antiguo que no tiene significado moderno].

Cuarto Mundo – Túwaqachi

Entonces Sótuknang se dirigió a los seres humanos con estas palabras:
“El nombre de este Cuarto Mundo es Túwaqachi, el Mundo Completo. Averiguarán el porqué. No es del todo hermoso y fácil, como los anteriores. Tiene alturas y abismos, calor y frío, belleza y tierras yermas. Sus decisiones determinarán si esta vez puedan cumplir el plan de la Creación o si con el tiempo habrá que destruir este mundo también.
Ahora se separarán y emprenderán distintos caminos, a fin de reclamar toda la Tierra para el Creador. Cada grupo seguirá su propia estrella hasta que ésta se detenga. Ahí se establecerá. Contarán con la ayuda de las deidades apropiadas, los buenos espíritus. Sólo mantengan abiertas sus propias puertas y recuerden siempre lo que les he dicho ahora.”
Panel of petroglyphs known as the
Panel of petroglyphs known as the “Three Kings,” carved and painted onto the Navajo Sandstone by Native Americans of the Fremont Culture.  McConkie Ranch. Dry Fork Canyon, Utah.
Los seres humanos, al mirar a su alrededor, descubrieron a un hombre apuesto llamado Másau, y que era el custodio, el guardián y protector de aquellas tierras. Entonces los seres humanos se dividieron en grupos y clanes para dar principio a sus migraciones, esperando volver a verse.
Así fue el inicio de nuestro actual Cuarto Mundo, que se llama Túwaqachi, el Mundo Completo. Su dirección es el norte; su color, sikyangpu, el blanco amarillento.
Al realizar su Salida al presente Cuarto Mundo, se dijo a los seres humanos que no podían simplemente elegir un lugar dónde establecerse. Másau, el espíritu guardián del mundo, explicó la forma en que debían tener lugar sus migraciones, con qué signo iban a reconocer el sitio donde se establecerían en forma permanente y la forma en que debían vivir al llegar ahí. Todo ello fue apuntado simbólicamente sobre las cuatro tablillas sagradas que ahí mismo les entregó.
Son asombrosos los paralelismos que podemos encontrar con el texto de la Torá: las tablas sagradas, la migración (éxodo), las indicaciones sobre cómo llegar a la tierra prometida, la forma en que debían comportarse, el pueblo elegido, la meseta árida, y hasta el nombre del líder Másau/Moises.
Tablas entregadas a cada clan.
Tablas entregadas a cada clan. “Hopi tablets”
Másau había sido nombrado principal custodio del Tercer Mundo, pero luego se tornó engreído y perdió su humildad ante el Creador. Como siendo un espíritu no podía morir, Taiowa lo destituyó de su función y convirtió en deidad de la muerte y del inframundo. Tras la destrucción del Tercer Mundo Taiowa decidió darle otra oportunidad, como se la había dado a los seres humanos, y lo designó para cuidar y proteger el Cuarto Mundo, como su custodio.
El caso de Másau es tal como el de un angel caído, como Shemihaza, Lucifer o Satanás de la tradición judeocristiana, que estando por sobre todos los demás ángeles, se corrompió y perdió el favor de Dios.
Másau les comunicó que Pahána, su perdido hermano blanco, sería quien volvería por ellos, los redimiría de sus opresores y construiría con ellos una nueva hermandad universal. Para reconocerlo, volvería con el trozo faltante de la esquina de una de las tablillas [la mayoría de las tablillas aún se encuentra en posesión de los hopis]. Algunos clanes emprendieron la migración hacia el sur; otros, hacia el norte. Volvieron sobre sus mismos pasos para doblar hacia el este o el oeste y regresar de nuevo.
Todas sus rutas formaron una gran cruz, cuyo centro, Túwanasavi [Centro del Universo], se ubicaba en la que ahora es la tierra hopi del suroeste de los Estados Unidos. Los brazos de la cruz llegaban hasta los pasos de los cuatro puntos cardinales. Al dar vuelta en cada uno de los extremos hicieron de esta gran cruz una esvástica, tanto en el sentido de las manecillas del reloj como el contrario, de acuerdo con el movimiento de la Tierra o del Sol.
La palabra ‘esvástica‘ procede del sánscrito swastika, cuya raíz swasti significa bienestar, buena fortuna, suerte, éxito y prosperidad. Se trata de una antiquísima fórmula de saludo, buen augurio y deseo de felicidad, que en nuestra historia más reciente, el siniestro régimen nazi se ha ocupado de destruir dándole el sentido contrario al original, como parte del sistema de degradación de todo valor humano.
swastika1Continuaron las migraciones. Algunos clanes con el tiempo olvidaron los mandamientos de Másau, se establecieron en climas tropicales, donde la vida era fácil, y construyeron hermosas ciudades de piedra que posteriormente se deterioraron y desintegraron. Otros más perseveraron, manteniendo abiertas las puertas de sus cabezas.
Estos fueron los que finalmente comprendieron el propósito y el significado de sus cuatro migraciones. De esta manera, tras viajar a los extremos más lejanos de la Tierra durante sus cuatro migraciones, estas personas escogidas finalmente llegaron a colonizar la vasta meseta árida que se extiende entre les ríos Colorado y Grande.
Fotografia de Albert Einstein junto a la comunidad Hopi.
Fotografia de Albert Einstein junto a la comunidad Hopi.
Así fue, pues, como comenzó todo hace muchos años en el centro de este vasto continente. Todos los clanes habían terminado sus migraciones y se habían instalado en pueblos permanentes. En las afueras de éstos se les asignaban terrenos de cultivo y de pastos de acuerdo con su importancia ceremonial. Cada uno aportó su rito o ceremonia, la cual se integraba en el ciclo anual de ceremonias.
El árido altiplano no tenía ríos ni arroyos para regar el maíz, la calabaza, el frijol, el tabaco y el algodón. El clima no era tropical. No ablandaba a las personas ni hacía fácil la vida. La gente tenía que depender de las ceremonias, de sus oraciones y del plan universal de vida que se le había asignado. Es decir, llevaban una vida religiosa que fijaba cada detalle de sus asuntos seculares.

Las profecías sobre el fin del Cuarto Mundo

De acuerdo a las profecías transmitidas por los portavoces hopis: El fin de las ceremonias hopis llegará cuando un kachina se quite la máscara durante una danza en la plaza delante de niños no iniciados. Por un tiempo no habrá más ceremonias ni fe. Luego Oraibi rejuvenecerá con su fe y ceremonias, marcando el principio de un nuevo ciclo en la vida hopi.
El fin del Cuarto Mundo estaría signado por la tercera Guerra Mundial, la cual sería provocada por los primeros pueblos en haber recibido la luz [la sabiduría o inteligencia divina] en los otros países viejos [India, China, Egipto, Israel, Africa]. La tierra y la población de los Estados Unidos serán destruidas por las bombas atómicas y la radioactividad. Sólo los hopis y su tierra se preservarán como un oasis en el que se refugiará la gente.
No existe ninguna protección posible contra el Mal. Los que no participen en la división del mundo por la ideología estarán listos para reanudar la vida en otro mundo, pertenezcan a las razas negra, blanca, roja o amarilla. Serán como una sola, hermanos. La guerra representará “un conflicto espiritual llevado a cabo con medios materiales.
Los medios materiales serán destruidos por los seres espirituales que permanecerán aquí para fundar un mundo y una nación sometidos a un solo poder, el del Creador”. Este tiempo no está lejos. Llegará cuando baile el Kachina Saquasohuh [Estrella Azul] en la plaza. Este kachina representa una estrella azul, lejana y aún invisible, que pronto hará su aparición.
Indian petroglyphs and pictographs, Sego Canyon
Indian petroglyphs and pictographs, Sego Canyon

Vinculaciones con los pueblos mesoamericanos

Sólo siete, de unos cuarenta y siete clanes, migraron a través de Sudamérica hasta el páso en la punta extrema del subcontinente. Tanto el Códice Vaticano, que representa los cuatro “mundos” anteriores, como el Códice Telleriano-Remensis contienen una cronología de la historia azteca de 1197 a 1592. Ambos mencionan los siete clanes migratorios e indican que provinieron de siete cuevas en Aztlán.
El Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas quichés de Yucatán, también afirma que los antepasados mayas se originaron en siete cuevas-matrices o barrancas, abandonaron Tulan Pa Civan y cruzaron el mar sobre piedras colocadas en hilera, semejantes a las piedras por medio de las cuales los hopis pudieron atravesar el mar.
Nine Mile Canyon, Utah
Nine Mile Canyon, Utah

Los seres Kachinas

Los Hopis poseen un su tradición y en sus ritos una entidad a la que denominan kachinas, que si bien no son dioses, tampoco son seres humanos. Los Hopis indican que los kachinas son seres de otros planetas/estrellas y que los acompañaron durante sus migraciones de un mundo a otro, y de hecho, que subieron con ellos durante la primera Salida de la matriz de la Madre Tierra.
El origen de los kachinas se remite a un pasado prehistórico. El kachina Kókopilau entona una canción en una lengua tan antigua que los hopis modernos no comprender una sola palabra. Los kachinas (ka, respeto, y china, espíritu) son para los Hopis “espíritus respetados” enviados para brindar apoyo y orientación a los clanes, y que adoptaban la forma de seres humanos. Los Hopi también llaman kachinas a las máscaras que los evocan, a quienes las portan, e incluso a los muñecos que los emulan.
4f67d-360px-kachina_dolls Todos los años los kachinas venían a ayudar a los seres humanos, trayendo bendiciones de otras estrellas, mundos y planetas. Los zuñis constituyen el único pueblo aparte de los hopis que también tiene kachinas, aunque los hopis afirman que les fueron dados por sus antepasados, quienes los precedieron en la Salida.
Durante el inicio del Cuarto Mundo, en las tierras tropicales, al sur, estaba la misteriosa Ciudad Roja del Sur, Palátkwapi [Casa Roja]. Dondequiera que haya sido [acaso Palenque en Chiapas, México, acaso Casas Grandes en Chihuahua, México], Palátkwapi marca un importante hito en las leyendas hopis.
Varios clanes decidieron dirigirse hacia el sur, y fueron acompañados por los kachinas quienes les indicaron que se establecieran y levantaran construcciones. El pequeño pueblo creció hasta convertirse en una gran ciudad y magno centro cultural y religioso. Bajo la supervisión de los kachinas, Palátkwapi fue erigida en tres secciones.
En el primer nivel, el del suelo, los kachinas instruían a los iniciados en la historia y el significado de los tres mundos anteriores y el propósito de este Cuarto Mundo al que había salido el hombre.
En el segundo piso enseñaban la estructura y las funciones del cuerpo humano y mostraban que la función más elevada de la mente era llegar a comprender la forma en que el único gran espíritu obraba dentro del hombre. Los kachinas explicaban todo esto para que la gente no volviera a ser mala y se evitara que el Cuarto Mundo fuese destruido como los primeros tres.
En el tercer nivel se aleccionaba a los iniciados en la naturaleza y los usos de toda especie de planta. Pese a que los seres humanos aún eran relativamente puros y había pocos casos de enfermedad, sobrevendrían algunos males y sus enfermedades consecuentes; para cada uno habría una planta curativa que la gente debía recordar.
El cuarto piso era más pequeño que los tres inferiores, lo cual daba al edificio ceremonial la apariencia de una pirámide. En este nivel superior sólo se admitía a los iniciados de gran conciencia que hubiesen adquirido un profundo conocimiento de las leyes de la naturaleza. Ahí se les enseñaba el funcionamiento del sistema planetario, cómo afectaban las estrellas el clima, las cosechas y al propio hombre. Asimismo aprendían acerca de la “puerta abierta” encima de sus cabezas, de cómo mantenerla abierta y así conversar con su Creador.
Luego de un ataque de otro clan sobre la Ciudad Roja, los seres Kachinas dijeron:
“Nosotros, los del pueblo kachina, nos quedaremos aquí para defender la ciudad mientras ustedes escapan en la noche. Aún no llega la hora de regresar a nuestros lejanos planetas y estrellas. Pero ya debemos dejarlos. Usaremos nuestros poderes para ir a cierta alta montaña que ustedes reconocerán y donde aguardaremos sus avisos de necesidad…
Somos gente espíritus; ni ustedes ni sus pueblos volverán a vernos. Pero deben recordarnos mediante el uso de nuestras máscaras y trajes en las fechas ceremoniales correctas. Sólo lo harán las personas que hayan adquirido el conocimiento y la sabiduría que les enseñamos. Estas personas, de carne y hueso, llevarán nuestros nombres y se conocerán como el Clan del Kachina…”
Los kachina comparten la misma tarea que los Oannes, Apkallu y otros seres anfibios, a la vez que Viracocha, Quetzalcoatl, los Nommos, y tantos otros seres sobre-humanos que se acercaron a la incipiente humanidad para transmitirle sus conocimientos en un pasado remoto.

Los Hopi y los astros

Los Hopi poseen un preciso conocimiento astronómico y tienen particular preferencia por las Pléyades (Choochokam: las Armoniosas, las Estrellas Abrazadas) y por el Cinturón de Orión (Hotomkam), como toda cultura ancestral que se precie de tal:
  • En la ceremonia de la Noche del Lavado del Cabello, las Pléyades, junto con el cinturón de Orión, indican el inicio del ritual. La Noche del Lavado del Cabello (Astotokya) es la ceremonia de iniciación de los niños y las niñas hopis en la Sociedad Kachina o en la Powamu antes de llegar a la adolescencia, y tiene lugar cada cuatro años. Conforme las siete Pléyades, representativas de los siete universos, suben al alcance de la vista a través de la abertura para la escalera en el techo, seguidas por las tres estrellas del cinturón de Orión, el sacerdote les relata a los niños el viaje del ser humano en su Camino de la Vida a través de los siete mundos sucesivos que comprenden cada uno de los siete universos.
  • Para la gran ceremonia de Soyál también son las Pléyades y Orión quienes indican el inicio del ritual. La gran ceremonia de Soyál tiene lugar en el solsticio de invierno y simboliza la segunda fase de la Creación en el amanecer de la vida. Este conjunto de ceremonias reconoce y confirma el diseño de la vida para el año siguiente. Todos deben estar listos cuando las siete estrellas de las Pléyades suban a la mitad entre el horizonte del este y un punto en el centro de la bóveda celeste, y la primera estrella del cinturón de Orión esté apenas poniéndose al alcance de la vista a través de la abertura para la escalera. Las siete estrellas de las Pléyades simbolizan los siete universos.
Los Hopis, al igual que muchos otros pueblos, adoraban al Sol, a quien le atribuían la fuerza creadora de todo lo existente. Un fragmento de la Canción de la Creación hace referencia precisamente al Creador, Taiowa (“nuestro Padre”), como el Sol, la luminaria amarilla:
Los hombres y las mujeres llevan sus oraciones hacia el este,
Hacen la seña de respeto al Sol nuestro Creador…
El perfecto, Taiowa, nuestro Padre,
El perfecto que creó la hermosa vida,
Revelada ante nosotros por la luz amarilla …
Cumplimos sus deseos saludando al Padre Sol.

Salavi

Un mito hopi cuenta que Wu’ya, el jefe del Clan Tejón, a la hora de su muerte habría descendido al manantial debajo del pueblo, y se habría transformado en un abeto (árbol), de ahí su nombre Salavi.
El símbolo que le dieron a Salavi en los petroglifos es el de un croquis de un hombre con los brazos hacia arriba:
Salavi
Salavi
Casualmente, podemos encontrar este mismo ideograma en la cultura Dogon, de Mali, pueblo cuyos ancestros también se pierden en la historia. Los Dogon, que presentan muchas otras similitudes con los Hopis, llaman a este símbolo “Kanaga“, y representa a los seres venidos de Sirio, además de ser también el nombre de un pájaro.
Kanaga
Kanaga
Pero no son solo los Dogon quienes usan este ideograma, sino que se trata de un símbolo ampliamente difundido.
Símbolos similares por todo el mundo. Fuente: http://thehiddenrecords.com/dogon-pleiades-taurus.php
Símbolos similares por todo el mundo. Fuente: http://thehiddenrecords.com/dogon-pleiades-taurus.php

Kokopelli

Kokopelli es conocido como dios de la fertilidad en la mitología de los americanos nativos del suroeste de Estados Unidos, y particularmente, de los indios Hopi. Travieso, curandero y cuenta cuentos, este flautista y viajero es una figura sagrada para muchos nativos. Su figura jorobada ha sido encontrada en pinturas y grabados en muros de roca y cantos rodados por todo el sudoeste norteamericano.
Kokopelli
Kokopelli
Uno de los muchos mitos sobre Kokopelli dice que viajaba de aldea en aldea trayendo el cambio de invierno a primavera, derritiendo las nieves y trayendo la lluvia para propiciar las cosechas. La leyenda también cuenta que el sonido de su flauta simbolizaba el paso del invierno a la primavera. Se decía que la flauta de Kokopelli se podía escuchar en la brisa de primavera, mientras entraba la calidez estival.
Kokopelli
Kokopelli
También se cuenta que Kokopelli era la fuente de la concepción humana. La leyenda dice que todo el mundo bailaría y cantaría durante toda la noche cuando escucharan la flauta de Kokopelli. A la mañana siguiente incluso las doncellas estarían embarazadas.
Kokopelli
Kokopelli
Cualquiera que sea el verdadero significado de Kokopelli, ha sido fuente de inspiración musical y danza, y ha repartido alegría a los que le rodeaban. Incluso hoy, Kokopelli, con su joroba y su flauta, es siempre bienvenido en las casas de los nativos americanos.
Kokopelli
Kokopelli

Símbolo de la Salida

El mito de la Salida [el traspaso de un Mundo al siguiente] se expresa mediante un laberinto conocido por los Hopis como el símbolo de la Madre: Tierra Tápu’at [Madre e Hijo]. Hay dos diseños, uno cuadrado y un circular:
Símbolos de la Madre Tierra
Símbolos de la Madre Tierra
Laberintos hopi
Laberintos Hopi
Resulta curioso que este tipo de laberinto sea conocido desde hace miles de años por todo el mundo:
Laberintos en distintas culturas
Laberintos en distintas culturas: Hollywood stone, Irlanda; Arroyo Hondo, Mexico; Mogor, Pontevedra, España; Knidos, Turquia; Val Camonica, Italia; Rock Valley, Cornwall, Inglaterra; Andhra Pradesh, India; Goa, India.

Montículo de la Serpiente de Louden

Algunos hopis modernos creen que el gran Montículo de la Serpiente cerca de Louden, Ohio, haya sido construido por sus antepasados. Es la imagen más grande de una serpiente en el mundo y consiste en un terraplén de casi cuatrocientos metros de largo, seis metros de ancho y metro y medio de alto. Lo cubre la misma hierba que lo ha protegido de la erosión. El cuerpo de la serpiente se extiende en siete amplias curvas, y tiene las fauces abiertas.
Se trataría [según los hopis] de Tókchi’i, la serpiente guardián del este que siguió protegiéndolos hasta que llegaron a la pared de montañas que separa el este del oeste.
Montículo de la Serpiente de Louden
Montículo de la Serpiente de Louden
Existen otras cinco serpientes de dirección. Pálulukang [Serpiente del Agua] es el guardián del Sur, Maichu’a [Serpiente Gris Cornuda] es la serpiente del Norte, Káto’ya [Serpiente Negra] es el guardián del Oeste y de la noche, Táwátaho [Serpiente del Sol, Voladora o del Látigo] gobierna lo de Arriba; es capaz de volar sin tocar el suelo, y Tuwáchu’a [Serpiente de la Arena o de Cascabel] es la serpiente del Abajo, la cual transmite las vibraciones de la Tierra.

Sobre la música sagrada

Es muy interesante encontrar la relevancia que le atribuyen a la música como poder curador del organismo:
Cantan a un niño enfermo sabiendo que el dulce poder de la música ayudará a curarlo.
El kachina llamado Kókopilau es denominado Flautista Jorobado, porque parecía de madera [koko: madera; pilau: joroba]. Dentro de la joroba de su espalda cargaba las semillas de las plantas y las flores. Con la música de su flauta creaba calor.
La referencia a que tanto el cuerpo del hombre como el de la Tierra poseían un eje a lo largo del cual había varios centros vibratorios que repercutían el sonido primordial de la vida, nos da una pista de como los Hopis entienden los efectos de las frecuencias del sonido [la música].
Más aún, Palongauhoya, la deidad designada como emisor de sonidos, “hizo de todo el mundo un instrumento de sonido“.

La danza de la serpiente

La Danza de la Serpiente de los Hopi es una ceremonia sagrada llevada a cabo como una plegaria hacia los dioses y a la Naturaleza para que les provean de abundantes lluvias para sus cultivos, es decir una danza de la lluvia. En la misma, cada danzarín lleva una serpiente (viva) entre sus dientes y baila invocando a los dioses.
Danza de la serpiente/de la lluvia
Danza de la serpiente/de la lluvia

El mensaje de los Hopis

Algunos preferirán considerar estas enseñanzas como extraños e ingenuos mitos de una tribu, muy primitiva, de indígenas enfrentados con la posibilidad de su propia extinción, debido a su falta de adaptabilidad. Sin embargo, para quienes en su propia cultura presencian el desazonado reflejo de la separación devastadora entre el espíritu y lo material, resultará de un profundo sentido de integridad.
Los Hopi nos recuerdan que debemos ajustarnos a la necesidad de un cambio interior si hemos de evitar una ruptura, un cataclismo entre nuestras mentes y corazones. Este mensaje de paz, esta preocupación por ayudar a conservar la armonía inherente a los elementos universales de toda vida, reafirman para todos y en todas partes la imperecedera fe del hombre en la plenitud y la riqueza de la vida.

28.5.16

Carved stone objects from Scotland - esferas

from unexplained-mysteries.com

Carved stone objects from Scotland - posted in Ancient Mysteries


Perfectly carved stone balls at least thirty centuries old have been turning up for years in Scotland, tantalizing scholars with the mystery of their origin and unction.  To date, well over 350 balls have been discovered, mostly between the towns of Aberdeenshire and Angus.
Measuring from 1 inch to 3 1/2 inches in diameter, some are incised with spirals, concentric rings and other geometric designs; some are unadorned; some have knobs.  Few show hard wear, but several are conspicuously smooth, suggesting that they were much valued and often handled.

 Image: Skara Brae Ritual Object submitted by AlexHunger
Skara Brae Ritual Object Roy Loveday's chapter in "From Sickles to Circles" (edited by Gibson & Sheridan) puts forward a case for carved stone balls as pounders for the fine grinding of copper ores. His thesis is that the settlements of Skara Brae and Barnhouse are analogous to those found amongst the copper-working groups of Altheim because individuals from those regions migrated to Orkney, where they perhaps formed an elite that led to its role as an inter-regional centre.

Rather than developments within Orkney deriving from Irish influences, Loveday would see the native Grooved Ware groups as possible agents in transforming Irish artforms, specifically the use of spiral forms. He further buttresses his arguments by referring to the Boyne sites being amidst major copper deposits. As one of his supports he alludes to Marshall's observation that fifteen carved stone balls form a distinct grouping all are decorated or have an unusual form. But Marshall also notes the complete absence from amongst their design of spiral elements, which would be surely inexplicable if his thesis were correct. Also a searching CANMORE and the Orkney Library's Orkney Room finds a significant number of stone balls from Orkney that are undecorated, being either plain or only polished.

Actually a better case could be made for an association with areas that could have provided lead (Yesnaby has produced both copper and lead). My brief survey of balls, mace-heads and hammers/hammerstones from Orkney tends to support this http://groups.yahoo.com/group/circlesettler/files/ "Lead to habitation" - adding axes could have filled in gaps but at the possible expense of clarity). Even so there are areas for which to my mind the argument is incomplete. However I feel from my researches that there is a strong connection of habitation sites with lead-bearing areas. These include both settlements (e.g. Yeskinabie and Skara Brae, Clook Lead Mine and Brockan, Navershaw and Quoyelsh) and 'homesteads' (e.g. Verron broch and Skara Brae, Clook and Warebeth broch, Navershaw and Bu broch) and perhaps enclosures. Also there appears a strong correlation with burnt mounds. This over-used site-type has become rather nebulous of late (many don't even possess or produce burnt materiel) so I hesitate to suggest adding yet another possible sub-set to the mix i.e. for lead working. Could it be that decorated carved stone balls were used to produce patterns on the lead itself ??

A 1654 report states that at half-a-dozen sites in Orkney the lead mines ('black' and 'white' lead, not lead and tin as one translation has it) "are as good as any in Britain".The first metal age was surely that of lead. In which case the association of areas in which lead could be found and areas of habitation surely follows ab initio.Unfortunately it is an eminently re-workable metal so that, as far as I know, few examples have come down to us. As there are no sources of tin within Orkney when the Bronze Age 'arrived' lead would surely continued to be of use by extending the amount of bronze produced from the then necessary imports of tin. But in my researches here I have not found an analysis of the constitution of Orcadian bronze samples to confirm or deny this. Has there been one or has the process been deemed too destructive here ?

To test my hypothesis would require a proper training in both archaeology and statistics, both of which I lack. But if it were to be confirmed as a theory it should prove to have predictive capability with regard to prehistoric sites. Of course it is inevitable that more prime areas existed previously but then became mined out (e.g. one in Stenness is surely called for).
Orcadian distribution of lead and copper :-

Copper
Mainland ; Stromness Flags & Rousay Flags.
Hoy ; Stromness Flags & Rousay Flags.
High concentrations :- Yescanaby, Sandwick HY219154-8. Wha Taing, Burray HY445961. Outer Westness, Rousay HY374311. (also Deerness and St.Andrew's & Fara).

Lead
Mainland ; Yesnaby Sandstone & Upper Stromness Flags & Rousay Flags & Eday Beds.
SW Mainland ; Lower Stromness Flags.
South Ronaldsay ; Eday Beds.
High concentrations :- Rennibister, Firth HY398131, Yesnaby, Sandwick HY219154-8, Walliwall, St.Ola HY43291028 (also non-ferrous metals), Warebeth/Clook/Stennigor/Burnside, Stromness HY23440888, Bay of Navershaw, Stromness HY265088. Graemsay ; W coast HY2505, Newhouse HY265044, E coast HY2705. Sal Wick, Hoy HY231054. Sound, Shapinsay approx. HY473163. South Ronaldsay ; Manse Bay, S.Ronaldsay HY477921, Sandhill ND4487, Vensilly Hill approx. ND454911, Myres ND484928 (also non-ferrous metals). Swarta Fiold, Rousay HY387285. North-hill, Sanday HY702422. Mill Bay, Stronsay HY656267.
Barytes veins St.Ola HY4510.


All sorts of theories have been put forth to explain these ancient spheres.  They were at first thought to be weapons, perhaps lashed to handles with leather thongs, like maces, or tied to the end of tongs and used as bolas.  But the grooves are too shalow for thongs to have been attached securely.  Another theory suggests that they may have been used in some sort of competitive game.  However, few of them show any extensive damage.  Indeed, the smoothness of so many has led some researchers to conclude that they may have been portable symbols of power, not unlike a coat of arms.  Since they are relatively small and light in weight, they may have been carried by leaders in leather pouches.  And been passed down through the ages.  If so this would explain why there has not been any found in graves.

Alternative History: Over 400 carved stone objects from 3500 to 2500 BC… Comments Angie Fulford Angie Fulford saved to Antiquities Pictish Orb from North-East Scotland, or Neolithic Pictish Orb discovered in Northeast Scotland.

What is intriguing about these stones is that nobody knows what they were used for or what they could possibly symbolize.

There have only been 387 neolithic stone orbs found and they vary in their shapes and complexity of design.
-- Over 400 carved stone objects from 3500 to 2500 BC are found in Scottland mostly in Aberdeenshire.
What do you think for what ancient used them for?

For geometry or even 3d alphabet?

11.2.16

No existio el matriarcado


 

 

¿Existe el matriarcado... y el patriarcado?: Feminismo y antropología.

 "Anular el matriarcado basándose en que las mujeres no gobiernan, a pesar del hecho de que ellas juegan un papel central en otros aspectos, siempre me ha sonado a androcéntrico, rozando la misoginia." 
Peggy Reeves Sanday, antropóloga.

"Si soy feminista y antropóloga (...) los colegas antropólogos me acusarán de etnocentrismo y las compañeras feministas de relativismo exagerado, de poca convicción política."Britt-Marie Thurén, antropóloga.



¿Existe el matriarcado?


Joan Manuel Cabezas, antropólogo, explica que lo que existe en occidente es un mito sobre el matriarcado, fruto de la burguesía occidental europea, y cuyo principal ideólogo fue Bachofen, (jurista y antropólogo suizo) con la publicación en 1861 del libro El Derecho de la Madre."

Según Bachofen, en los inicios de los tiempos hubo una época de gran tiranía sexual de los hombres, el ‘Hetairismo’, que causó que algunas mujeres se rebelaran y establecieran un matriarcado o ‘geritocracia’, en la que ellas sometían a los hombres, establecían la familia y los obligaban a casarse (de aquí nace el prejuicio aún presente de que las mujeres son las que obligan a los hombres a formar una familia o el mito de las Amazonas, como fantasía proto-masoquista de los hombres). 


Así surgió el mito del matriarcado “en el que se relaciona a las mujeres con la sociedad salvaje y primitiva, con la naturaleza, y que se contrapone al patriarcado que se asocia a la sociedad civilizada, política, industrial. Este mito también sirve como argumento para la dominación de los ‘salvajes’ de los pueblos que se estaban colonizando”

Según Cabezas ahora pasamos a ver el matriarcado que todavía existe en algunos pueblos del mundo, un matriarcado no como dominación por parte de las mujeres, sino de un sistema donde los dos sexos cooperan y se reparten el poder y las diferentes funciones sociales, con roles que no están ligados al hecho de ser hombre o mujer. Las mujeres, por supuesto, tenían poder, y esto se refleja en las diosas de diversas culturas, como las chinas Ma Tsu o Kuan Yin, las egipcias Isis o Nut o las griegas Demeter o Hera. Hay múltiples ejemplos de sociedades matriarcales a lo largo de la historia, como los Igbo en Nigeria, o los Bashi en el actual Congo."


Amadiume es una antropóloga africana que estudió su propia cultura (Igbo de Nnobi en Nigeria). Su libro documenta que antes del siglo XIX, la cultura Nnobi exhibía un fuerte principio matricéntrico/matrifocal en la organización familiar; madres e hijxs formaban distintas unidades económicas autosuficientes. Su sistema de género permitió crear la institución de las "hijas masculinas" (hijas que heredaban el patrimonio del padre y su linaje) y las "marido femeninas" (el matrimonio entre mujeres). Tras el colonialismo británico, el alto estatus social de la mujer fue suprimido por los sistemas occidentales de religión, educación y gobierno basados en principios patriarcales. De esta manera, la autora critica el actual etnocentrismo de los estudios sociales occidentales sobre la situación de las mujeres africanas.

Henrietta L. Moore también denunció el etnocentrismo de la Antropología y del Feminismo: la situación de las mujeres no puede medirse con parámetros occidentales porque lo que en occidente es valorado como dador de poder, en otra cultura puede no ser relevante para el estatus.

La antropóloga Peggy Reeves Sanday, quien ha vivido durante años entre los Minangkabau de Indonesia, opina de igual manera:

"Demasiados antropólogos han estado buscando una sociedad en la cual las mujeres controlan todos los aspectos de la vida cotidiana, incluido el gobierno”, dice Reeves. “Este modelo (y una perspectiva muy occidental sobre el poder) no encaja muy bien cuando observas culturas no occidentales, como los Minangkabau. En Sumatra Occidental mujeres y hombres se relacionan más como socios que desean alcanzar el bien común que como competidores gobernados por el egocéntrico interés propio. El prestigio social lo obtienen aquellos que promueven las buenas relaciones siguiendo la costumbre y la religión.”

Reeves ha pasado 21 veranos y algunos períodos sabáticos en una aldea Minangkabau. Los cuatro millones de Minangkabau, uno de los mayores grupos étnicos de Indonesia, viven en las montañas de Sumatra Occidental. Su organización social se basa en la convivencia de la costumbre matrilineal y una filosofía llamada Adat, en la que las ideas principales se expresan en el proverbio: 
“el crecimiento de la naturaleza debe ser un maestro.” 
Los Minangkabau creen que los individuos deben nutrir el crecimiento de los humanos, los animales y las plantas para lograr una sociedad fuerte. La idea de “nutrir” implica un énfasis de lo maternal en la vida cotidiana. 
“Mientras que Occidente glorifica la dominación masculina y la competencia, los Minangkabau glorifican a su mítica Reina Madre y la cooperación. Bundó kanduang es el título que significa "nuestra madre" y se refiere a la antepasada común de cada clan, así como a la madre biológica de la propia, y que coloca a las mujeres mayores en el centro social, emocional, estético, político y económico de la vida diaria, junto con sus hermanos.
A la pregunta de “quién manda”, los Minangkabau respondían invariablemente que la pregunta era incorrecta, que en su sociedad hombres y mujeres se complementan “como la uña y la carne”. Con la entrada del Islam, tras un período de lucha entre ambas creencias, se llegó a un acuerdo según el cual eran complementarias la una de la otra. Ejercer el poder mediante el uso de la fuerza o una actitud de dominación es la antítesis de la ética Minangkabau. El poder es desde un poder-crear lazos sociales y buenas relaciones.
Por influencia de los antropólogos, muchos de estos escritores evitan usar el término "matriarcado", sustituyéndolo por otros términos como gilania, matriz, matrístico, matricentral o matrifocal, para así evitar cualquier connotación de ginecocracia.

Yo prefiero retener el término "matriarcado", por cortesía y respeto al pueblo Minangkabau (...).

A Britt-Marie Thurén, también antropóloga, lo que no le gusta es hablar de patriarcado "porque me gusta más hablar de jerarquías o dominación basada en género: eso varía mucho en el espacio y en el tiempo, y está cambiando constantemente." 
"Como antropóloga me muevo en debates feministas con personas de otras disciplinas, veo muchas veces que dan ciertas cosas por hechas del patriarcado, y parten de realidades europeas. Entonces es mi obligación como antropóloga decir que no es necesariamente así y mostrar otros ejemplos. Pues una de las cuestiones fundamentales es saber cómo se reproduce el poder, cómo se reproducen diferentes circunstancias que hacen que unas categorías, los hombres, las clases sociales, tengan más poder y más posibilidades que otras."



El patriarcado es más o menos universal. Esto hay que matizarlo de muchas maneras, pero en algún sentido, en casi todo el mundo en muy pocas excepciones (y las excepciones dudosas) las mujeres normalmente tienen menos posibilidades que los hombres de su misma sociedad, de su misma categoría social, etc. Eso es triste, es por eso por lo que me he hecho feminista. 




Un hombre del público me dijo en una conferencia: "Entonces lo que estas diciendo es que el patriarcado es inevitable, si siempre ha existido y esta en todas partes no hay más remedio" (puso cara de contento ante esta constatación). Pero dije que no, porque hay cosas que nunca ha habido en el mundo y que en un momento dado empiezan a existir, como la agricultura. Los seres humanos estuvimos viviendo miles de años sin agricultura, ¿Por qué no va a empezar a suceder algo parecido con las relaciones de género? 

Podemos tener una esperanza de la evidencia abrumadora...

Más matriarcados:
 

http://www.aibr.org/antropologia/boant/entrevistas/MAR0301.html

Amadiume, Ifi, "Male Daughters, Female Husbands: Gender and Sex in an African Society." 
 
--


El matriarcado. Un mito antropológico

Representación de Diosa-Madre


Hace unos meses asistí a un curso sobre Políticas de Igualdad. Mi perplejidad se hizo patente cuando escuchaba hablar del patriarcado como contraposición a un supuesto y anterior matriarcado tomado como real (que habría existido realmente) y cómo esa tesis era aceptada como buena por muchos de los asistentes. Si uno intenta indagar seriamente en el tema se dará cuenta de que el matriarcado no existió de forma real sino que es un mito antropológico (creado por algunos teóricos de la antropología por sus deducciones pero que nunca llegó a existir en la práctica). Para adentrarnos en el supuesto matriarcado o gobierno de las mujeres en la sociedad, en algún momento y en algún lugar de nuestra humanidad hemos de recurrir a la Antropología y a la segunda mitad del siglo XIX.

En el siglo XIX la Antropología incluía un amplio campo de estudio desde la paleontología del cuaternario al folclore europeo, pasando por el estudio comparado de los pueblos aborígenes. En su segunda mitad se desarrollaron los llamados “evolucionismos”. El campo de estudio era el mencionado anteriormente pero el enfoque teórico para afrontarlo partía de que así como las especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta producir estructuras complejas como su propia sociedad. 
 
El paso desde peces a reptiles, reptiles-aves y reptiles-mamíferos, primates superiores-homínidos y de la evolución de estos al hombre primitivo y de éste a las ciudades-estado (pasando por una evolución en sus creencias religiosas, en sus modelos sociales de gobierno con un inicial matriarcado en culturas de adoración a una diosa madre como las calcolíticas mediterráneas y de Oriente Próximo en oposición a una posterior evolución a tipos patriarcales que se darían en una amplísima zona donde se produjeron invasiones de indoeuropeos coincidiendo con la llegada de la Edad del Hierro; albergaría desde nuestra Península Iberia hasta el Indostán incluido), y de éstas a las civilizaciones hasta llegar a la actualidad.

Esa imagen que triunfó durante un tiempo en la historiografía no se sostiene desde hace unos 90 años (por la década de los años veinte del siglo XX). Rescatado quizá hace escasas décadas por grupos feministas a los que les encajaría genial un inicial gobierno de las mujeres en el que los hombres estarían subordinados por las armas, éstos se rebelarían contra ellas y ostentarían el poder subsumiendo a las féminas y desde entonces están conspirando para explotar y degradar al sexo femenino. Teoría disparatada cómo trataré de explicar a lo largo de estas líneas. Personalmente considero un error el enfoque de generar una guerra de sexos por mucho que hayan estado (que lo han estado y aún continúan en muchos aspectos) subyugadas las mujeres.

En un principio la Antropología se interesó por las mujeres casi exclusivamente por su importancia en los temas de parentesco, dentro de los que se incluye la polémica sobre si existió o no un sistema de organización social en el que las mujeres detentaran el poder.

Bachofen

Bachofen (1861), basándose en la mitología y en el derecho clásicos, sostiene la existencia de un matriarcado o ginecocracia y lo sitúa en un estadio de evolución humana anterior al patriarcado. Según el estudioso suizo, este matriarcado primitivo "se marchitó con el victorioso desarrollo" del patriarcado. Confunde “el gobierno de las mujeres” con la matrilinealidad o pertenencia exclusiva de la descendencia a la línea de la madre, como sucederá en los escritos de todos los antropólogos que, hasta Malinowski, sostendrán la existencia de un matriarcado primitivo.
Para Bachofen, la existencia de divinidades femeninas es prueba de que las mujeres dominaron la sociedad en algún momento de la historia porque, a su juicio, la tradición mítica refleja con fidelidad la realidad social y sus leyes.
Sin embargo, el culto a las diosas no implica necesariamente un estatus superior para las mujeres “de carne y hueso” y, mucho menos, que el poder estuviera en sus manos. Por el contrario, el culto a las divinidades femeninas puede interpretarse como una exaltación de las funciones reproductoras de las mujeres, fenómeno éste que se produce en el orden patriarcal que considera a las mujeres en tanto productoras de hijos.

Podríamos interpretar estos mitos como un recurso patriarcal para justificar que el poder se halle en manos de los varones, porque, al fin y al cabo, ya lo tuvieron antes las mujeres. Los mitos que narran la existencia de matriarcados primitivos podrían funcionar como legitimadores del poder masculino porque, de acuerdo a estos relatos, si las mujeres perdieron su estatus y sus privilegios fue por no saber gobernar con diligencia y justicia. Así, algunos mitos amazónicos cuentan que los varones vivían subyugados a las mujeres, las cuales poseían peligrosas vaginas dentadas. Los hombres se liberaron de la opresión femenina al arrancarles a las mujeres los dientes de sus vaginas y convertirlas en penetrables, podríamos añadir. Otros mitos, como el letuama y el macuma narran que las mujeres poseían los saberes de la caza, la pesca y la fecundación hasta que los hombres se rebelaron y vencieron al matriarcado, embarazando a las mujeres.


El Matriarcado (Bachofen, 1861)


Otras pruebas, irrefutables para Bachofen, de que los matriarcados existieron son "el mayor culto ofrecido a la luna, más que al sol, la preferencia mostrada por la tierra concipiente más que por el mar fecundante, por el lado oscuro de la muerte en la naturaleza más que por el luminoso del ser, por los muertos más que por los vivos, por la tristeza, duelo o luto, más que por la alegría (..)". Sin embargo, debemos tener en cuenta que la atribución de características femeninas a la tierra, la luna, la noche y la muerte y la concepción del cielo el sol, el día y la vida como masculinos es propia de los sistemas patriarcales que establecen una jerarquía en la que lo feminizado de la Naturaleza es inferior, oscuro, misterioso y peligroso y lo masculinizado es superior, luminoso, claro y dador de vida.

El matriarcado aparece dibujado por nuestro autor como íntimamente ligado a lo religioso, a la religiosidad oscura y lírica que rodea la adoración de deidades femeninas porque "...siempre que la mujer está situada en la cumbre, tanto de la vida como en el culto, se preservará el misterio con todos los cuidados". Es el misterio que envuelve la religión ginecocéntrica el arma que usaron las mujeres para arrebatar el poder concedido por las leyes naturales al más fuerte con "...manos más débiles".

Este matriarcado primigenio habría sido derrocado por el patriarcado cuando los varones descubrieron la paternidad, es decir al conocer su contribución biológica a la reproducción de la especie, que se traduce en el encumbramiento del masculino sol como astro más poderoso y venerado. El autor explica este cambio de gobierno recurriendo a la Orestíada de Esquilo, donde se narra cómo el derecho paterno vence al derecho materno tras enfrentarse, porque según las palabras de Apolo en esta obra: "Del hijo no es la madre engendradora/ es nodriza tan sólo de la siembra/ que en ella sembró. Quien la fecunda/ ése es su engendrador (...).
Lewis Morgan

El evolucionista Lewis Morgan estudia a los matrilineales amerindios iroqueses, en los que creyó encontrar el prototipo de ciudad matriarcal a la que Bachofen se refería. La organización social de estos pueblos permite a las mujeres controlar la economía cuya base es la horticultura Pero no puede hablarse de matriarcado porque, como han demostrado investigaciones posteriores, los representantes políticos son única y exclusivamente varones, luego la capacidad de decidir sobre asuntos que conciernen a toda la sociedad está vetada para las mujeres.

Del mismo siglo y perteneciente a la misma escuela teórica que Morgan, Maine, con su libro Ancient Law, en el que no sigue un planteamiento evolucionista, afirma la prioridad histórica del patriarcado sobre el matriarcado. Basándose en el derecho romano y en la India antigua, Maine considera que la primera comunidad humana fue la de los parientes agnados o hermanos que cohabitan con sus mujeres y su descendencia, o dicho de otra forma, afirma que la primera familia fue de tipo extenso patrilocal.

Malinowski

El debate sobre la existencia del matriarcado se cierra con Malinowski (sobre los años 20 del siglo XX) que aclara la confusión evolucionista entre matriarcado y matrifocalidad (descendencia perteneciente a la línea materna de manera exclusiva y residencia del matrimonio en el lugar de nacimiento de la mujer). Aunque es cierto que en las sociedades con matrilinealidad o matrilocalidad (residencia del matrimonio en el lugar de nacimiento de la mujer) las mujeres disfrutan de un estatus más alto que en las sociedades patrilineales (con descendencia de pertenencia exclusiva a la línea materna) o patrilocales (con residencia del matrimonio en el lugar de origen del varón). 
 
Esto no significa que el poder lo detenten las mujeres. Ahora bien, no es lo mismo para una mujer ser “la extraña en casa de extraños”, como ocurre cuando prevalece el principio de patrilocalidad, que vivir en el asentamiento donde se crió y donde vive su familia. De la misma forma, es distinta la cantidad de poder que puede ejercer una mujer cuya descendencia pertenezca a su linaje que otra mujer cuyos hijos pertenezcan al varón. Sin embargo incluso en estos casos el poder lo acaba detentando el hermano de la mujer, el sobrino de la tía, pero sigue estando en manos de hombres las decisiones económico-sociales y a día de hoy sigue sin demostrarse un solo caso de matriarcado en el mundo (ni actual ni del pasado).

La polémica sobre la existencia del matriarcado se retomó con el surgimiento de la Antropología del género y, en la actualidad, algunos sectores del feminismo sostienen que “el gobierno de las mujeres” primigenio fue una realidad y no sólo un mito.Teniendo en cuenta que las sociedades recolectoras/cazadoras de las que hoy se tiene noticia no son ni siquiera igualitarias, el patriarcado o sistema en que los varones poseen mayor poder y autoridad parece presentarse como la forma organización social que ha acompañado a los humanos desde que lo son.

Gorila de lomo plateado (Macho Alfa)

Las especies evolutivamente más cercanas al “homo sapiens” que pueblan hoy nuestro planeta (gorilas, chimpancés y orangutanes), observaremos que su organización es patriarcal y nuestros orígenes no debieron ser muy distintos a su situación actual. No afirmo que el patriarcado se lleve en los genes y por tanto, sea inderrocable, sino que el sistema de organización social de los grandes simios que también son seres culturales y con cierta capacidad de abstracción (aunque desde mi punto de vista no son capaces de significar esa abstracción o el simbolismo) como el de todas las sociedades humanas conocidas, el patriarcado. Si se puede sostener que todas las sociedades humanas son patriarcales sin que ello implique esencialismo, no debe parecer un determinismo biológico indicar como dato significativo para la antropología que las sociedades de otros primates cercanos (los gorilas, por ejemplo tienen un cociente intelectual de 70, como los humanos con deficiencia mental leve) también son patriarcales. Como se ha podido comprobar para el fenómeno de la agresividad masculina, Naturaleza y Cultura se hallan en una continua relación de retroalimentación pero la Cultura tiene el peso determinante. Por lo tanto en practicamente todas las culturas conocidas se tengan estructuras patriarcales tiene más que ver con una estrategia adaptativa que no con la sumisión de la mujer a lo largo de la historia (aunque la realidad nos indica que han ido de la mano).



Opino como Marvin Harris cuando decía en el capítulo “El macho salvaje” de Vacas, cerdos, guerras y brujas aquello de que el sexo que controle la tecnología de la defensa y de la agresión para la autosupervivencia del grupo será quien domine. Y que yo sepa en todas las culturas del mundo siempre se ha otorgado este control al sexo masculino. Se podría esperar si las mujeres han controlado la educación de los niños/niñas que formaran niñas solidarias y agresivas a la par que niños tímidos, obedientes, trabajadores y recompensándoles por ser pasivos y no agresivos. Las mujeres monopolizarían la dirección de los grupos locales, serían las responsables de las relaciones chamánicas con los sobrenatural, Dios sería llamado ELLA y se esperaría que la forma de matrimonio ideal fuese la poliandria (con una sola mujer controlando los favores sexuales y económicos de varios hombres).

Pero la guerra es la que acaba con todas estas posibilidades y obliga por los enfrentamientos armados a generar varones feroces para garantizar la supervivencia de ese grupo. ¿Acabando con la guerra acabaremos con la creación educativa de individuos agresivos que ya no son necesarios para la superviviencia del grupo? ¿Para conseguir esto tendríamos que acabar con tantos comportamientos sociales en los que sin ser conscientes premiamos ese tipo de individuos y los legitimamos socialmente y consideramos bobos y pasmados precisamente a los no agresivos? ¿Qué tipo de hombre, en general acaban eligiendo o prefieren las mujeres como su pareja?¿Al agresivo-chulito que genera la dominación?¿Al pasivo-tímido que no genera problemas? ¿Qué opináis? No obstante, lo que está claro es que el matriarcado como tal no deja de ser un mito antropológico, rescatado recientemente.


Chema García
 
 
 
 
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Según el historiador Javier García del Toro:
“Nunca ha existido matriarcado en la historia”
 
Con motivo del día de la Mujer Trabajadora , el profesor Javier García del Toro, aborda en un escrito el tema del matriarcado en la prehistoria, aportando datos de hallazgos regionales que, en su opinión, contribuirían a echar por tierra que haya existido matriarcado en algún momento de la historia. 

Según el profesor, nunca ha existido matriarcado, se trata de un montaje falso, realizado en función de datos erróneos. 
Para ello pone como ejemplo el caso de una diadema de oro del año 2000 a . C., encontrada en la localidad de Cehegín, que hablaría de alguna manera de una especie de Matriarcado, de una consideración muy alta hacia la mujer en las sociedades primitivas. 

Estas consideraciones partían de la base –erronea según él- de que “para muchos historiadores está bien claro que quienes llevan collares, pendientes o diademas…, sólo pueden ser mujeres”, por ello, a menudo, se afirmaba que era una mujer la portadora de estos objetos, “sin estudiar siquiera el diformismo sexual osteológico de los cadáveres”. 

Circunstancias parecidas, contribuyeron, en su opinión, a fundamentar la creencia de que, en deteminados períodos históricos, existió un matriarcado. Esta afirmación sería, en su opinión, un error, ya que, en el caso de la diadema, ésta sería en realidad, una corona y pertenecería a un hombre. 

El profesor afirma que la mujer ha sido, sobre todo durante la historia antigua, simplemente “un instrumento que habla y una máquina de parir”. García del Toro afirma que, lo que sí existe, es una línea matrilíneal de parentesco, ya que en la prehistoria existían la poliandria y la poligamia, por lo que la línea de parentesco sólo podía establecerse a través del vientre materno. La mujer, era, en realidad, sólo “un depósito seguro de parentesco”. 

El profesor alude a otros testimonios regionales como el de las representaciones de danzas femeninas en los Grajos de Cieza y la Risca de Moratalla, considerados como testimonios de cierto grado de matriarcado. Según García del Toro, estas representaciones no poseen inequívocamente ese significado. Por el contrario, puede tratarse de representaciones de desnudos cuya finalidad sea exclusivamente representar a la mujer como objeto sexual. 

Para apoyar esta tesis de la escasa consideración que se tenía a la mujer en épocas pasadas, García del Toro alude a los collares de hierro de epoca romana que se obligaba a llevar a las esclavas, “exactamente igual que se haría con una vaca”. “Es una historia interminable –asegura el prehistoriador-: a la vaca se le siguen sus pasos por medio del cencerro, para que no se pierda, pues se trata de una propiedad de valor. Por la misma razón, a la mujer se le colgaba un collar de hierro con el nombre del propietario”. 

En caso de que intentase huir, se le grababa a fuego, en su propio cuerpo, la palabra FVG (‘fugite', huída). Para García del Toro, casos como estos no son más que la prueba palpable de que “la mujer siempre ha tenido que huir: hace tiempo del dueño o amo, y hoy del maltratador. Aunque ahora existe otro collar –éste con chip- para denunciar a la policía a su maltratador”.