15.6.13

FUENTE MAGNA o VASO FUENTE - Bolivia - museo de oro

Fuente Magna

Fuente Magna, conocido también como Vaso Fuente.  Se afirma que algunas partes del vaso estarían escritas en caracteres cuneiformes sumerios, protosumerios y semitas mesopotámicos.

Es una pieza grande, semejante a un vaso para libaciones, utilizado probablemente durante ceremonias religiosas. Fue encontrado en 1950 por un agricultor cerca de la localidad de Chua, cerca al lago Titicaca.

Actualmente se encuentra en un pequeño museo de la calle Jaén, La Paz, en Bolivia: Museo de metales preciosos "Museo de Oro".
 
 

Uno de los objetos más intrigantes de la civilización americana es sin duda la denominada Fuente Magna. Se trata de una vasija de piedra conocida también como Vaso Fuente, que fue descubierta en en 1950, en Bolivia, a unos 75 kilómetros de La Paz, en las cercanías del Lago Titicaca, por un agricultor local de apellido Manjón. En su borde interior está decorada con extrañas inscripciones jeroglíficas, mientras que en la parte externa hay raras formas antropomorfas y zoomorfas en bajorrelieve.
Para algunos, la Fuente Magna, hallada en la Hacienda Chua, cerca del lago Titicaca, es el equivalente de la piedra de Rosetta de la civilización americana. Para otros, sin embargo, se trata de una falsificación.
Los jeroglíficos que contiene la Fuente Magna, son muy similares a la escritura cuneiforme, que nos remonta a la Mesopotámica o Acadia, hace aproximadamente unos 5500 años (3500 a.C.). De manera que el descubrimiento, no deja de ser realmente sorprendente y a la vez extraño. ¿Qué hace un recipiente de piedra con caracteres cuneiformes a 3800 metros de altura, en las cercanías del lago Titicaca?
Los que sostienen la veracidad de éste descubrimiento, explican que los campesinos, propietarios de los terrenos donde se encontró la vasija, no podrían haber tenido nunca los conocimientos históricos y arqueológicos necesarios para tallar magistralmente un recipiente de piedra con caracteres cuneiformes irrepetibles, los cuales parecen mostrar realmente un extraño y remoto método de escritura.






 
  La Fuente Magna, herencia de los Sumerios en el Nuevo Mundo
Uno de los hallazgos arqueológicos más controversiales de toda América es la Fuente Magna, llamada también Vaso Fuente, un gran vaso de piedra, parecido a un recipiente para efectuar libaciones, bautizos o ceremonias purificadoras.

El vaso fue descubierto en Bolivia en 1960 por un campesino en un terreno privado que se dice que perteneció a la familia Manjon, situado en Chúa, a unos 80 kilómetros de La Paz, en las cercanías del lago Titicaca.

En la parte externa, el vaso contiene algunos bajorrelieves zoomorfos (de origen tihuanacoide), mientras que en el interior, además de una figura zoomorfa o antropomorfa (según la interpretación), hay incisos dos tipos de escritura diferentes, un alfabeto antiguo, proto-sumerio, y el quellca, idioma de la antigua Pukara, civilización precursora de Tiwanaku.

En 1960, el arqueólogo boliviano Max Portugal Zamora efectuó algunos pequeños trabajos de restauración en el vaso de piedra e intentó descifrar sin éxito la misteriosa escritura que está tallada en la parte interior.
Un miembro de la familia Manjon entregó el vaso al municipio de La Paz en 1960. A cambio, la familia Manjon obtuvo un terreno en una zona adyacente a la capital. El objeto permaneció en un sótano del Museo de los metales preciosos durante 40 años.

Hasta fines del siglo XX, nadie sabía en realidad de dónde provenía la Fuente Magna y nadie podía imaginar la extraordinaria y fascinante historia que encierra.

En el 2000, dos investigadores de La Paz, el argentino Bernardo Biados y el boliviano Freddy Arce, viajaron a Chúa, lugar situado al norte del lago Titicaca, y pidieron información a los nativos de lengua aymara sobre el hallazgo de la Fuente Magna en 1960.

Inicialmente, nadie sabía informar ni sobre el Vaso Fuente ni sobre la familia Manjon, que parecía haberse esfumado. Sucesivamente, encontraron a un anciano de 92 años, llamado Maximiliano, quien después de haber observado una foto de la Fuente Magna, la reconoció como suya y la denominó “el plato del chancho”.

Maximiliano declaró que el vaso fue hallado muchos años antes en los alrededores del pueblo y que no se le dio ninguna importancia hasta que algunos hombres se lo llevaron (tal vez pagando algo a cambio), para entregarlo luego al municipio de La Paz.

Justamente así: ¡uno de los objetos más importantes de toda la historia humana era usado por un campesino como recipiente para dar de comer a los cerdos!
Bernardo Biados y Freddy Arce fotografiaron y estudiaron a fondo el célebre vaso, llegando a la conclusión de que era utilizado en la antigüedad para ceremonias religiosas purificadoras. Los dos investigadores enviaron fotos de las inscripciones al epigrafista estadounidense Clyde Ahmed Winters, quien descifró los enigmáticos grabados proto-sumerios que se encontraban al interior de la Fuente Magna.
A continuación, la traducción del recuadro central donde están los caracteres cuneiformes:
Acérquense en el futuro a una persona dotada de gran protección en el nombre de la gran Nía. Este oráculo sirve a las personas que quieren alcanzar la pureza y reforzar su carácter. La Divina Nía difundirá pureza, serenidad, carácter. Usa este talismán (la Fuente Magna), para hacer germinar en ti sabiduría y serenidad.

Utilizando el santuario adecuado, el santo ungüento, el sabio jura emprender el justo camino para alcanzar la pureza y el carácter. Oh sacerdote, encuentra la luz única para todos los que desean una vida noble.


Según los textos antiguos, Ni-ash (Nammu o Nía) era la diosa que dio a luz al Cielo y a la Tierra, en los tiempos de los sumerios. El bajorrelieve que hay en la parte interior del vaso, que puede evocar una rana (símbolo de fertilidad), según algunos investigadores es justamente la representación de Nía, la diosa de los Sumerios.

Los otros símbolos que se encuentran a los lados del bajorrelieve y en la parte adyacente a las incisiones proto-sumerias, fueron interpretados como quellca, idioma escrito de la civilización Pukara, pero no han sido descifrados.
En la parte externa del vaso hay algunos bajorrelieves zoomorfos que recuerdan a la cultura de Tiwanaku: pez y serpiente. Es muy probable que la Fuente Magna haya sido utilizada como vaso sagrado para ceremonias esotéricas que evocaban el culto de la fertilidad y la búsqueda de la pureza.
Aquí surge la siguiente pregunta: ¿cómo es posible que haya inscripciones proto-sumerias en un vaso encontrado cerca al Titicaca, a unos 3800 metros de altura sobre el nivel del mar, distante decenas de miles de kilómetros del lugar de expansión de la civilización sumeria?
En mi opinión, la Fuente Magna es auténtica y es uno de los objetos antiguos más importantes del mundo a través del cual se puede conocer el pasado remoto de la humanidad, así como sus viajes interoceánicos.
Primero que todo, debe recordarse que la existencia del Nuevo Mundo era perfectamente conocida por los Fenicios y Cartagineses que circunnavegaron África en el I milenio antes de Cristo, pero sus conocimientos provenían de los Sumerios, el pueblo que a menudo se asocia erróneamente con “el nacimiento de la civilización”.

Se sabe que los Sumerios navegaban en sus embarcaciones a través de los canales del Tigris y del Éufrates con el fin de comerciar. No obstante, se conoce poco sobre la navegación marítima de los Sumerios, que tenía como base la actual isla de Bahréin, donde recientes excavaciones demostraron la existencia de un puerto comercial que estaba en actividad en el tercer milenio antes de Cristo. En los textos sumerios, el actual Bahréin se llamaba Dilmoun, y desde allí, las flotas sumerias partían hacia la desembocadura del Indo, de donde remontaban el gran río, llegando a Mohenjo-Daro para intercambiar tejidos, oro, incienso y cobre. Las embarcaciones sumerias eran lanchas que podían desplazar hasta 36 toneladas.

Según Bernardo Biados, los Sumerios circunnavegaron África ya en el tercer milenio antes de Cristo, pero, una vez que llegaron a las islas de Cabo Verde, encontraron bloqueado el paso por vientos contrarios que soplan incesantemente hacia el sur-oeste. Por tanto, se vieron obligados a hacer ruta hacia el oeste en busca de vientos favorables. Fue así que llegaron, por casualidad, a Brasil, a las costas del actual Piauí o Maranhao. De esos puntos exploraron el continente remontando los afluentes del Río Amazonas, en particular, el Madeira y el Beni o siguendo el "Camino del Peabirú" estudiado recientemente por arqueólogos brasileros.

Según otros investigadores llegaron inicialmente al estuario del Río Paraná y despúes lo remontaron llegando así al Chaco.

De esta manera, llegaron al altiplano andino, que probablemente en el 3000 a.C. no tenía un clima tan frío. Se mezclaron con la población Pukara, que a su vez provenía de la Amazonía (expansión Arawak), y con los pueblos Colla (cuyos descendientes hablan hoy la lengua aimara). La cultura sumeria influenció a la gente del altiplano, no sólo en lo que respecta a lo religioso, sino también a lo lexical. Muchos lingüistas, en efecto, encontraron muchas similitudes entre el proto-sumerio y el aymara.

Algunos sumerios regresaron al Viejo Mundo, llevando consigo coca, que fue hallada también en las momias de algunos faraones egipcios.
Últimamente, Bernardo Biados y Freddy Arce analizaron y estudiaron a fondo el monolito de Pokotia, que contiene interesantes inscripciones en la parte dorsal, las cuales pueden relacionarse también con viajes interoceánicos acaecidos antes del tercer milenio a.C.

Sólo con un estudio comparado de genética, arqueología, lingüística y ciencia epigráfica se podrá llegar, en un futuro, a la real comprensión de las relaciones entre los antiguos pueblos del mundo, con el fin de poder trazar un mapa detallado de toda la evolución humana.

YURI LEVERATTO     Copyright 2010    www.yurileveratto.com
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otro articulo relacionado:
 
The Bolivian archeologist, don Max Portugal-Zamora, learned of the Fuente Magna’s existence around 1958-1960 from his friend Pastor Manjon.  Both gave the site the name it bears today, "Fuente Magna" (see Spanish account)

          A controversy arose about the cuneiform script on the Fuente Magna. Dr. Alberto Marini, translated it and reported that it was Sumerian..  After a careful examination of the Fuente Magna, linear script Dr. Clyde A. Winters determined that it was probably Proto-Sumerian, which is found on many artifacts from  in Mesopotamia. An identical script was used by the Elamites called Proto-Elamite.

          Dr. Winters believed that researchers had been unable to read the writing because they refused to compare Proto-Elamite and Proto-Sumerian writing with other writing systems used in 3000-2000 BC. He compared the writing to the Libyco-Berber writing used in the Sahara 5000 years ago. This writing was used by the Proto-Dravidians (of the Indus Valley), Proto-Mande , Proto-Elamites and Proto-Sumerians.

          These people formerly lived in Middle Africa, until the extensive desertification of the Sahara began after 3500 BC. A Mr. Rawlinson, was sure that the Sumerians had formerly lived in Africa, and he used Semitic and African languages spoken in Ethiopia to decipher the cuneiform writing. Rawlins called the early dwellers of Mesopotamia: Kushites, because he believed that the ancestors of these people were the Western Kushites of Classical literature.

          Winters noted that the Libyco-Berber script couldn’t be read using the Berber language, because the Berbers only entered Africa around the time the Vandals conquered much of North Africa. Although the Libyco-Berber script cannot be read using the Berber language, it can be read using the Mande language. This is because the Proto-Mande formerly lived in Libya, until they migrated from this area into the Niger valley of West Africa.

          The Vai script has signs similar to the Libyco-Berber, Indus valley, Linear A of Crete, Proto-Elamite and Proto-Sumerian signs. The Vai people spoke a Mande language.

          Using the phonetic values of the Vai script, Dr. Winters has been able to decipher the Indus Valley and Linear A writing.  The Sumerian language is closely related to the Dravidian and Mande languages, and the Proto-Sumerian , Libyco-Berber and Vai scripts are similar.  Thus, it is possible to read the script on the Fuente Magna by using the phonetic values of the Vai script. Once Winters had transliterated the Fuente Magna signs, he was able to translate the inscription using the Sumerian language.

          By comparing the Fuente Magna scripts and symbols with the Vai writing, Winters found many matches. Then after referring to several published works on the Sumerian language and writing system, e.g., C.S. Ball, Chinese and Sumerian (London, 1913), and John A. Halloran, Sumerian Lexicon, ( http://www.sumerian.org/sumer/ex.htm ), he was able to decipher the Fuente Magna writing.

          He found that the Fuente Magna inscriptions are in the Proto-Sumerian script, and the symbols have several Proto-Sumerian signs joined together to represent words and sentences.  He presented two figures that separate the Fuente Magna signs into their constituent parts so they could be interpreted using the phonetic values of the Vai writing he showed the separation of the Fuente Magna signs into their separate parts.

          Following is a transliteration of the inscriptions on the right side of the Fuente Magna, reading from top to bottom and right to left.

1.  Pa ge gi
2.  Mi lu du
3.  I mi ki
4.  me su du
5.  Nia po
6.  Pa
7.  Mash
8.  Nia mi
9.  Du lu gi
10 . Ka me lu
11 . Zi
12 . Nan na pa-I

          Winters then gave the following translation:

"(1) Girls take an oath to act justly (this) place. (2) (This is) a favorable oracle of the people. (3) Send forth a just divine decree. (4) The charm (the Fuente Magna) (is) full of Good. (5) The (Goddess) Nia is pure. (6) Take an oath (to her). (7) The Diviner. (8) The divine decree of Nia (is) , (9) to surround the people with Goodness/Gladness. (10) Value the people's oracle. (11) The soul (to), (12) appear as a witness to the [Good that comes from faith in the Goddess Nia before] all mankind."

          Then the transliteration of the inscriptions on the left side of the Fuente Magna is as follows: .


1.  Tu ki a mash pa
2a . Lu me lu ki mi
2b.  Pa be ge
3.  Zi
4.  lu na
5 . ge
6.  du po
7.  I tu po
8.  lu mi du

          This section was translated as follows (please see Figure 3)

" (1) Make a libation (this) place for water (seminal fluid?) and seek virtue. (2a) (This is) a great amulet/charm, (2b) (this) place of the people is a phenomenal area of the deity [Nia's] power. (3) The soul (or breath of life). (4) Much incense, (5) to justly, (6) make the pure libation. (7) Capture the pure libation (/or Appear (here) as a witness to the pure libation). (8) Divine good in this phenomenal proximity of the deity's power."

          This decipherment of the inscriptions on the Fuente Magna indicates that it was used to make libations to the Goddess Nia to request fertility, and to offer thanks to the bountiful fauna and flora in the area that made it possible for these Sumerian explorers to support themselves in Bolivia.

          Of particular interest is that the people of the Fuente Magna, referred to the Goddess as Nia. Nia, is the Linear-A term for Neith. Neith is the Greek name for the Egyptian Goddess Nt or Neit, Semitic Anat. This goddess was very popular among the ancient people of Libya and other parts of Middle Africa, before these people left the region to settle Mesopotamia, the Indus Valley and Minoan Crete.

          Dr. Winters noted that his translation of the Fuente Magna inscriptions supports the hypothesis of Awen Dawn that the Fuente was used in celebration of the Goddess religion of the ancient people of Bolivia. Awen Dawn recognized that the figure on the Fuente Magna was in a Goddess pose, with open arms and legs spread, which supports Winters’ translation..  In addition, the identification of symbols on the bowl by Awen that relate to European signs for the Mother Goddess, probably reflects the early influence of the Goddess Neith on the mainland of Greece and Crete.

          It is believed that the Fuente Magna was probably crafted by Sumerian people who settled in Bolivia sometime after 2500 BC. The Sumerians used seaworthy ships that were known to sail to the distant Indian Subcontinent.  Some Sumerian ships most likely made their way around South Africa and entered one of the currents in the area that lead from Africa across the Atlantic to South America and thence to the Pacific Ocean.  They would have then searched for areas on the high plateau of Bolivia where food was being produced by the local inhabitants.  They held the bowl in high esteem and were fastidious about its transport around the area (see Transportaciόn) It should be noted that there was one challenge to the authenticity of the Fuente Magna by skeptics who suggested that it was a fabrication by archeologists to gain international attention.  The overwhelming support from the major portion of the academic community should discredit this criticism, as it has in times past when challenges arose to the existence of any writing at all in the Americas (e.g., that of the Olmec and Maya).

25.5.13

DESCBRIMIENTOS ARQUEOLOGICOS NO AUTORIZADOS - censurados

   Ediciones Obelisco, S.L.     1ª imp.()    408 páginas


Antología de los descubrimientos censurados más allá de la verdad oficial
Un aspecto oculto y fascinante de la historia del ser humano está a punto de salir a la luz. Desde hace aproximadamente un siglo, los arqueólogos e historiadores académicos se han obstinado en desprestigiar cualquier descubrimiento que pudiera poner en entredicho a la escuela ortodoxa de pensamiento. Los descubrimientos más recientes, sin embargo, han cambiado para siempre la historia de nuestra civilización.
Se trata de una revolución silenciosa que, aunque ignorada por las instituciones y por los medios de comunicación, ya ha abierto las primeras grietas en los muros de silencio que los rodean. La multitud de pruebas recogidas en este libro constituye una suerte de antología del pasado más oscuro y censurado de la historia de la humanidad, un examen detallado y documentado del material histórico y arqueológico más controvertido y discutido de los últimos años.
Por fin, las verdades conocidas desde tiempos inmemoriales solo por la estirpe que ha transmitido en secreto el conocimiento de las civilizaciones antediluvianas están siendo desveladas. Temas candentes como las civilizaciones perdidas, la misteriosa génesis del pueblo judío, las mentiras sobre la figura de Cristo histórico, las manipulaciones del Nuevo Testamento, la supervivencia de la orden de los caballeros templarios y muchas otras incógnitas encuentran inquietantes respuestas en este libro.

Marco Pizzuti. Nació en Roma en 1971. Licenciado en Derecho, ha trabajado en las más prestigiosas instituciones del Estado italiano (Cámara de los Diputados, Senado de la República y Consejo de Estado). Desde hace más de veinte años dirige apasionadas investigaciones independientes de carácter arqueológico, histórico y científico, y escribe libros sobre los temas más controvertidos. Su primer libro, Rivelazioni non autorizzate, se ha convertido en un verdadero best-seller.

Premisa
El origen y desarrollo de la civilización humana no pueden considerarse misterios completamente resueltos. Los recientes descubrimientos científicos sobre catástrofes planetarias provocadas por fenómenos cíclicos como la inversión de los polos magnéticos o los impactos casuales de meteoritos imponen una relectura menos simplista de nuestra historia. Y, aunque hasta el siglo pasado la teoría del desarrollo lineal de la civilización parecía no encontrar obstáculos, en los últimos años han surgido todas sus limitaciones y contradicciones.
Un ciclón de la literatura científica independiente está literalmente barriendo todos los dogmas académicos preceden-tes, para introducir en la comunidad científica novedades (o, más bien, redescubrimientos) como el concepto de desarrollo cíclico del progreso humano. Con ello nos referimos al lapso de milenios en los que florecen las civilizaciones y luego de-jan de existir debido a desastres naturales. Para confirmar este nuevo enfoque emergente (aunque todavía minoritario) existe una larga lista de descubrimientos arqueológicos y de conocimientos anacrónicos (es decir, no compatibles con lo que

Índice
PRIMERA PARTE
ARQUEOLOGÍA Y ANTIGUAS CIENCIAS PROHIBIDAS


Premisa     9

1. EL CONCEPTO DE CICLO EN EL DESARROLLO DE LA CIVILIZACIÓN HUMANA     11
Los impactos de meteoritos     13
La inversión de los polos magnéticos     17 
Coordenadas de los lugares afectados por los cráteres de impacto     20

2. ARQUEOLOGÍA PROHIBIDA     29
Introducción     29
El recuerdo del diluvio universal en nuestras tradiciones     33 
La solución del misterio entre la arqueología ortodoxa y la heterodoxa     34
Misteriosas técnicas de construcción     36
¿Cómo lo hicieron?     39 Huellas de una sociedad global anterior,
el Stonehenge de Egipto     42
Los extraordinarios megalitos de Baalbek     43
La increíble fortaleza peruana de Sachsaywaman     43
¿Ósmosis cultural o simples coincidencias sorprendentes?     46
Walter C. Emery, un egiptólogo fuera del coro     48
Más pruebas, la hija rubia de Keops y los faraones extranjeros     50
Una hipótesis herética para la sangre azul     54
Las momias nórdicas de las islas canarias     55
La fría casa de Homero     55
El misterio del Gran Cañón     70 
Los resultados de laboratorio confirmaron la hipótesis del contacto     76
El círculo se cierra     78
Tiahuanaco     79 La «pirámide» mexicana de Cuicuilco, una espina
en el corazón de la arqueología ortodoxa     81
La importancia de la arqueología astronómica     83
La arqueología ortodoxa no se discute    84
La vieja cuestión de la edad de la Esfinge     84

3. ENIGMÁTICOS CALENDARIOS ASTRONÓMICOS     93
Corredores que apuntan a las estrellas     94
Así en la tierra como en el cielo     97 
La tradición de los monumentos astronómicos y el calendario maya de cómputo largo     99
El fenómeno de la precesión     102
El sobrecalentamiento del sistema solar     104

4. LAS PIRÁMIDES DE GIZA Y OTRAS GRANDIOSAS OBRAS DEL MUNDO ANTIGUO     107
Teotihuacán     107
Las mismas técnicas de construcción en distintos continentes     111
La teoría ortodoxa de las pirámides sepulcro     113
La fábula de Herodoto     116
El milagro tecnológico de Giza a la luz de la teoría oficial     118
El enigma no resuelto de las canteras de extracción     122
La perfecta nivelación de los cimientos     124
La hipótesis herética     124
La «pi griega» y la sección áurea en el código de los constructores    125
El valor de las pruebas académicas     127
La gran pirámide de Keops     129
Algunos diseños singulares     130
¿Tumbas o dispositivos?     131

5. LAS PIRÁMIDES DE LA DISCORDIA     141

6. PIRÁMIDES Y MÁS PIRÁMIDES     147
El río siempre lleno de las «anomalías» arqueológicas     159

7. TECNOLOGÍA Y OBJETOS EXTRAÑOS EN LA CRONOLOGÍA ORTODOXA     161
Las increíbles vasijas de Saqqara y Naqada     162
La «pila» de Bagdad     163
Las lámparas de Dendera     164
Alquimia en el antiguo Egipto     170
El testimonio de Girolamo Segato     171
El príncipe alquimista Raimondo di Sangro     173

8. ALQUIMIA Y TRANSMUTACIÓN A BAJA ENERGÍA EN LA FÍSICA MODERNA     179 
El reciente descubrimiento de la transmutación de la materia a baja energía     180 
Extraordinarias similitudes entre la antigua alquimia y la moderna fusión fría     181 
Un experimento revela la manipulación de la información científica     183
Pruebas de alquimia natural en geología y biología     185
Los experimentos de transmutación geológica     186
Los experimentos de transmutación biológica     190
Los resultados de los estudios convergen     194
La transmutación biológica del ser humano     195
La transmutación biológica de las plantas     197
Conclusión     197

SEGUNDA PARTE
LOS HEREDEROS DEL CONOCIMIENTO

9. LA ESTIRPE DE LOS REYES     203
Introducción     203 
Las migraciones de los pueblos durante el proceso de deglaciación     204
Una antigua raza dominante     208
El misterio de la cueva de los huesos     212
La sistemática ocultación de las pruebas incómodas     212
Los sacerdotes-serpiente de la Diosa Madre     214
La fusión de la raza dominante con otras razas     216
Un misterioso limbo de trescientos años     219

10. LOS HEREDEROS DE LOS FARAONES         223 
El nacimiento de las tribus de Israel y el nuevo pueblo de Akenatón     224
Una nación multiétnica     226
Las investigaciones de Messod y Roger Sabbah     228
La comparación directa de los textos     230

II. LA MALDICIÓN DE TUTANKAMÓN     233
Una leyenda como defensa     233
El secreto que ocultar     238
Los documentos desaparecidos     239
La caja número 101     241 
Reivindicaciones históricas y raciales del movimiento político sionista     242
El espectro de Rothschild     244

TERCERA PARTE
EL ANTIGUO CULTO AL SOL Y SUS MIL MÁSCARAS

12. EL CULTO SOLAR SOBREVIVE EN EL CRISTIANISMO     249
Premisa     249
Un preámbulo necesario sobre el culto al sol     250 
Algunas similitudes sorprendentes entre el culto egipcio al sol y el culto cristiano     252
Semejanzas también en la iconografia sagrada     255
¿Oraciones cristianas de matriz egipcia?     256
La misma estructura narrativa para diferentes dioses     257
El código astronómico de las religiones solares     259
La precesión de los equinoccios     261
La parábola de la era de Acuario     262
Las bodas de Caná     263 
La tardía elección del 25 de diciembre como la Navidad cristiana     263
Las «pruebas de fe» de Justino Mártir     264
Algunas breves observaciones     265
El sincretismo de las religiones     266

13. DE LOS ESENIOS AL CRISTIANISMO     267
Premisa     267
¿Los Evangelios de hoy son realmente los de ayer?     268
Morton Smith y la censura de los Evangelios     269 
Los descubrimientos arqueológicos que revolucionaron nuestro conocimiento de los orígenes del cristianismo     270

La estela de la revelación de Gabriel     270
Los estudios sobre los esenios del profesor Robert Eisenman     271 
El fragmento 4Q285 y la profecía del martirio y muerte del Mesías esenio     272
7Q5: El protoevangelio de Marcos     273
Escisión de la facción esenia de origen pagano y la proliferación del culto en el Imperio Romano     275
Aparición del término «cristiano»     276
Saulo de Tarso (san Pablo) y el «punto de inflexión» con Roma     277
El final de la persecución de los cristianos     278
Los monjes guerreros de Israel     279
La comunidad esenia como prototipo de sociedad comunista     280
Nazorei (nazarenos)     280 
Relación entre esenismo, judaísmo, cristianismo y «herejías» gnósticas     282
El motivo de las persecuciones romanas     282

14. ¿LA VERDAD ES UNA HEREJÍA?     285
Las fuentes «históricas» dadas por la Iglesia     285
Una indispensable premisa sobre Flavio Josefo     286
Las gravísimas contradicciones del Testimonium Flavianum     288 
Un examen comparativo de los textos biblicos e históricos siempre conduce a los esenio-zelotes     291
Contexto histórico de la narración bíblica     291
La masacre de los inocentes según la Historia     292
El evento que dio inicio a la era mesiánica     294
La muerte de Judas el Galileo     294
Los zelotes     294 
Similitudes entre los rebeldes zelotes de Judas el Galileo y los apóstoles de Jesús     295
Los zelotes Simón y Santiago     296
Los apóstoles Simón y Santiago     297
El discipulo Lázaro     299
Josué, el Mesías nazareno     299
Algunas conclusiones     300
El uso de apodos     300
El significado original de los términos hebreos     302
Una comparación «incómoda» de los Hechos de los Apóstoles     305
La verdadera «Nazaret» de los Evangelios     305
La ciudad descrita en los Evangelios es Gamala     306 
La mayor amenaza para la Iglesia de Roma se encuentra en sus propios Evangelios     309 
Los hermanos del Mesías se convierten en apóstoles en las traducciones eclesiásticas     310
La «compañera» de Josué     313
La última tentación de Cristo: la película escándalo     315
Crucifixión, último acto     317

15. EL NACIMIENTO OFICIAL DE LOS EVANGELIOS CANÓNICOS     319
La canonización de los Evangelios     319
La destrucción de los textos apócrifos     320
La Iglesia de Roma sobrevive a la caída del Imperio     321
La evolución de la Iglesia y de sus poderes     321

CUARTA PARTE
LA ANTIGUA ESTIRPE SOBREVIVE

16 HIPÓTESIS SOBRE EL SANTO GRIAL, DE LOS ESENIOS A LOS MEROVINGIOS ....327
El nacimiento de ilustres familias europeas
a partir de la estirpe real judía     327
La controvertida historia de los merovingios     329
La línea de sangre y el secreto del Santo Grial     331
El relato explosivo de los «Desposini»     332 
El Sanedrín contra la sucesión dinástica hasmonea de los Desposini     334

17 LOS MEROVINGIOS FUNDAN LA ORDEN TEMPLARLA     335
El contexto histórico de las Cruzadas     335
La oficialización de los templarios     336
Hijos de la estirpe real     337
El tesoro de Jerusalén     338
El Rollo de cobre del Mar Muerto     340 
Las pruebas de la investigación y del descubrimiento de un antiguo tesoro     340
La misión de Godofredo de Bouillon     342
Las huellas del Priorato de Sión     342
La conducta de los cruzados cristianos     347
Godofredo de Bouillon, humilde siervo del misterioso priorato     348
Los banqueros templarios     350
La herejía gnóstica y el exterminio de los cátaros     353
La trampa de Felipe el Hermoso     357
El último gran maestre de la historia oficial     358
La flota desaparece     359
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Notas     373

10.5.13

Hernan cortes era Bernal diaz del Castillo ?

Hernán Cortés, el verdadero autor de la crónica de la Conquista: Duverger
Tras una década de investigación, expone inconsistencias e incongruencias sobre la identidad de Bernal Díaz del Castillo, considerado desde hace 400 años creador de la Historia verdadera... 



El libro Crónica de la eternidad: ¿quién escribió la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España?, de Christian Duverger, se presenta en el país el próximo juevesFoto María Luisa Severiano
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Para Duverger, Hernán Cortés fue un hombre con apertura de espíritu
Ángel Vargas
Periódico La Jornada   Lunes 4 de febrero de 2013,
El historiador y arqueólogo francés Christian Duverger echa por tierra todo un hito, considerado válido durante casi 400 años: el autor de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España no es Bernal Díaz del Castillo, sino el mismísimo conquistador, Hernán Cortés.
Sabedor de antemano del escozor y la polémica que este planteamiento generará entre ciertos sectores de la comunidad académica del mundo, el reconocido investigador y catedrático, doctor en historia por la Universidad de París (conocida comúnmente como La Sorbona), asegura contar con los elementos históricos y documentales suficientes para demostrarlo, resultado de 10 años de trabajo.

Tales pruebas y argumentos se encuentran contenidos en el libro Crónica de la eternidad: ¿quién escribió la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España?, que el jueves de esta semana será presentado en México bajo el sello de editorial Taurus.

Mezcla de investigación histórica y novela policiaca, en este volumen el especialista expone quién es en realidad Bernal Díaz del Castillo y cómo fue que el verdadero autor de esa sensacional crónica histórica, considerada documento de primera mano y obra de arte literaria, logró pasar tanto tiempo tras las sombras.
¿Cómo pudo un simple soldado raso, sin experiencia literaria, escribir la magna crónica de la Conquista? ¿Cómo pudo estar tan cerca de Cortés en todo momento y, sin embargo, no aparecer en ninguna de sus cartas, en ninguna de las crónicas y registros de la época?, son las dos interrogantes que plantea Christian Duverger para comenzar la entrevista con La Jornada.
De acuerdo con el historiador, quien es profesor de la cátedra de antropología social de Mesoamérica en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, las dudas sobre Bernal Díaz del Castillo han sido una constante a lo largo del tiempo entre diversos investigadores y autores; incluso alguno por allí ha puesto en tela de juicio su existencia.
Ello debido a las contradicciones y zonas de sombra en la vida del cronista, quien en la famosa historia de la Conquista no escribe nada sobre sí mismo, mas que es nativo de Medina del Campo, en Castilla la Vieja, y que tenía 84 años en 1568, que es la fecha del punto final de su crónica.
El primer documento que tenemos de Díaz del Castillo es de 1544, y todos los especialistas que han buscado su presencia entre los 540 soldados con los que Cortés emprendió la conquista de estas tierras nunca la han encontrado, destaca Duverger.

Ése es un elemento que no soy el primero en señalar. Todos los autores se han topado con eso. ¿Por qué nadie ha sido capaz de hacer su biografía, por qué no tenemos datos biográficos? Ese es un elemento común entre diversos investigadores y autores; lo más que se ha escrito al respecto son dos o tres páginas.
Los primeros datos que certifican la existencia de Díaz del Castillo se remiten a 1544, en Guatemala, donde va a morir en 1584, de acuerdo con el historiador, quien fue consejero cultural de la embajada de Francia y ha sido colaborador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Bernal Díaz del Castillo es un hacendado en Santiago de Guatemala. El personaje histórico existe, pero que sea el autor de la crónica de la Conquista es absolutamente imposible, por varias razones que explico a lo largo del libro, entre ellas fechas, acceso a libros que cita y, finalmente, no tenemos ningún documento que pueda comprobar que supiera escribir, explica.
“Le tocó vivir en una época en la que la separación entre los que recibían instrucción y los que no era muy fuerte. La población instruida en la España de ese entonces era de entre uno y dos por ciento. Eso significa que entre los más de 500 soldados que vinieron con Cortés, si 15 sabían leer y escribir, eran muchos. He buscado entre ellos los que sabían hacerlo, encontré a 12 y no figura Díaz del Castillo.

“La cultura en esa época, pues, era una cosa rara y en la Historia verdadera... hay referencias muy cultas, entre ellas elementos escritos a la manera de Homero, a las historias latina y griega y a la Biblia, así como vocablos nuevos derivados del francés y el latín. Son elementos absolutamente imposibles de encontrar en la mente de un soldado raso como era Díaz del Castillo.”
A lo anterior, el especialista suma inconsistencias e incluso incongruencias de orden práctico que aparecen en la crónica de la Conquista, entre ellas que Díaz del Castillo haga referencia a libros a los que no pudo tener acceso por carecer de la autorización de la corona española y de la Iglesia, como La Historia de la conquista de la Nueva España, de Francisco López de Gómara, y otros de Fray Bartolomé de las Casas.

Christian Duverger señala que el libro Crónica de la eternidad es en realidad la continuación o segundo tomo de su biografía sobre el conquistador de México, Cortés: la biografía más reveladora, escrito en 2001, originalmente en francés, y publicado en español en 2005, también por Taurus.
A su decir, prevalece una visión distorsionada sobre ese personaje, no sólo en términos generales de la sociedad mexicana, sino entre varios historiadores, al desconocerse que era un hombre totalmente mestizo en términos culturales y que muchos elementos de su personalidad provenían de su comprensión del mundo prehispánico.


Otros autores
Sin querer develar más detalles de su trabajo porque para ello es mejor tener su libro en las manos, Duverger reconoció que Bernal Díaz del Castillo es un personaje que sí existió: “No voy a negar su existencia, pero no fue el escritor de la Historia verdadera…”, por lo que define a Crónica de la eternidad como un libro más radical de lo que se había hecho hasta ahora sobre el personaje, en el que buscó “la imperfección en las declaraciones, las contradicciones: éstas contradicciones tienen una explicación, y es que no es el autor. Pero no podemos plantear el asunto nada más así”.

“Pero por eso se tiene que demostrar y buscar al verdadero autor, lo que hago en mi libro. Como es una obra —Historia verdadera…— un poco fundamental para el conocimiento de la historia mexicana, si cambia el autor cambia la perspectiva que podemos tener del libro. Vamos a encontrar una sorpresa, pero no una desagradable. Va a ser un cambio”, asegura el investigador.
Sabedor de que el volumen generará polémica cuando salga al mercado —está programada para la primera semana de febrero—, el arqueólogo e historiador francés advierte que como investigador y como académico, su trabajo se apoya en bases firmes, por lo que se podría discutir de las fuentes o de la interpretación, pero “creo que mis bases son muy firmes: siempre revisito la historia mexicana: ya revisité un poco la personalidad de Cortés y esto es otro pedazo de mi revisión de la historia mexicana”.

Uno de los principales enigmas que Duverger se planteó sobre Bernal Díaz del Castillo fue ¿cómo un soldado raso, sin experiencia literaria alguna, podía escribir una crónica sobre la conquista de la Nueva España?
Su respuesta roza las 500 páginas, con las que promete transformar la relación con uno de los textos fundacionales de la historia nacional, como lo es la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Ya se adelanta la polémica...

CONQUISTADOR Y ESCRITOR
Bernal Díaz del Castillo (Medina del Campo, 1496-Antigua Guatemala, 1584), como lo escribe en su crónica, comenzó el ejercicio de memoria que dio vida a la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España cuando ya rondaba los 80 años de edad.

Llegó a América en 1515 en la expedición de Pedro Arias Dávila. De acuerdo con algunos de sus historiadores, participó en las tres grandes expediciones a lo que hoy es territorio mexicano desde Cuba: la descubridora de Francisco Hernández de Córdoba (1517), la exploradora de Juan de Grijalva (1518), y la conquistadora de Hernán Cortés (1519), al lado de quien luchó en la conquista de México.
A su manuscrito lo llamó “historia verdadera”, porque el autor quería desprestigiar la Historia de la conquista, de Francisco López de Gómara; se publicó en 1632 en Madrid, más de 50 años después de que la concluyera.
Existe una visión imperfecta de Cortés. No vamos a negar que la Conquista fue un acto de violencia, conflictivo, pero hay un malentendido sobre la personalidad del conquistador, porque él no quiso destruir a los indios, sino protegerlos, y decidió instalar un mestizaje para, precisamente, poder conservar lo mejor de la cultura prehispánica, señala.
Fue un personaje más inteligente de lo que ha sido considerado. Era un hombre del Renacimiento y, como tal, con apertura de espíritu, lo cual contrasta con la corona española.
Testimonio irrefutable de su humanismo, dice, fue que no quiso que se repitieran en lo que hoy es territorio mexicano los genocidios cometidos contra las poblaciones autóctonas, primero, de Santo Domingo y, luego de Cuba, y planteó para las nuevas tierras conquistadas el ya mencionado proyecto de mestizaje.
Una vez consumada la Conquista, lo que hizo el militar español fue escribir un comentario de ese hecho, en lo que se conoce como la Segunda carta de relación. Oficialmente se trató de una carta al rey Carlos V, pero en realidad fue una manera muy hábil de dar al público de su época conocimiento de esa noticia, refiere el académico.
Eso no es algo normal entre los jefes de guerra. Hay los que saben matar, planear una batalla, pero que no saben pensar lo que hacen, y otra cosa es saber escribir lo que hicieron.
¿Pero cómo, en qué momento y por qué fue que Hernán Cortés escribió la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, y cuál fue el motivo para no firmarla?
Aunque eso es precisamente lo que responde en su libro ya mencionado, Christian Duverger acepta explicar que esa fue una decisión que el conquistador tomó una vez que regresó a España, en 1540, y decidió alejarse del mundo político para ocuparse de dos aspectos en particular: el mundo de la cultura y la memoria de su acción.
Así fue que, entre los años de 1543 y1546, organizó una Academia entre notables, que se reunía una vez por semana en su casa de Valladolid, cuyas actas de sesiones se preservan a la fecha en un libro publicado 20 años después de la muerte de Cortés, ocurrida en 1547. Eso fue para saciar su interés por la cultura.
Respecto de su preocupación por preservar para la posterioridad la memoria de su acción, el conquistador de la Nueva España consideraba que había dos maneras de hacer historia: la documental y la testimonial, platica el investigador.
Lo que hizo fue, por una parte, contratar a una persona para que escribiera la historia de ese hecho a partir de su archivo. Ese personaje fue el eclesiástico Francisco López de Gómara. Y, por otro lado, al mismo tiempo fue ponerse a escribir por su propia cuenta esa fascinante historia, valiéndose para ello, en principio, de la invención de un soldado anónimo, cuenta.
De tal manera, agrega, Cortés tenía asegurada la pervivencia de la crónica de ese hecho desde la perspectiva de la historia documental y también testimonial, subraya Duverger, quien trae a cuenta la prohibición de escribir que recaía sobre el conquistador impuesta por el emperador Carlos V y refrendada luego por el hijo de éste, el rey Felipe II.
“Las obras de Cortés fueron quemadas en plazas públicas, no por el contenido, sino porque era competidor de la legitimidad del propio rey. Fueron éxitos de edición, bestsellers de esa época. La primera carta publicada, que fue La segunda carta de relación, tuvo una edición de 4 mil ejemplares, lo cual fue un éxito en esos años, sobre todo si se considera que el costo de cada libro era el equivalente de 20 mulas o tres o cuatro caballos”, indica.
“Como ya no podía escribir, Cortés consideró que comisionar a López de Gómara era una alternativa que podía funcionar. Pero le faltaba otra parte, la del testimonio; entonces decidió inventar un personaje de soldado raso, testigo permanente de la acción. Éste obviamente era un personaje ficticio.
Entró entonces Cortés en una especie de juego que no es estéril, que tiene sus fundamentos, que es la historia de su acción a partir de datos de archivo y la otra escrita a partir de un testigo y testimonios directos.
–Si se aceptara que Bernal Díaz del Castillo no es el autor de La historia verdadera..., ¿está usted abierto a la posibilidad de que el autor sea otro ajeno a Hernán Cortés?
–Para conocer y entender todos los elementos que figuran en esa crónica hay que tener una vinculación directa con Cortés. Fue así que busqué en torno de su círculo más cercano si alguien más podría ser el autor, pero no encontré pista alguna.
“Además, como expongo en un capítulo del libro, dedicado al aspecto lingüístico, hay elementos del estilo de Hernán Cortés que figuran tanto en las cartas de relación como en la Historia verdadera, digamos, una especie de marca de fábrica.”
El libro Crónica de la eternidad reúne una enorme cantidad de elementos para afirmar que el propio conquistador es el hacedor de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, refrenda para concluir el autor, quien en su obra también aborda la fascinante historia del manuscrito de esa crónica y cómo fue que se le atribuyó la autoría a Díaz del Castillo.
Es una visión apoyada en muchos datos, tan sólo hay 40 páginas de citas y referencias. No es, entonces, una fantasía. Es una óptica que renueva la visión sobre Cortés. 

COMENTARIOS VARIOS
  • La historia no se hace de chismes amarillistas

    Claro, con todas las hipótesis acerca de la inexistencia de Shakespeare, lo cual no han podido demostrar fehacientemente, ahora tenían que salir con la autenticidad de la autoría de Bernal. Buen truco publicitario para vender muchos ejemplares y hacer una fortuna. Pero no, señor Duverger, necesita más pruebas que sus meras sospechas. Bernal Díaz fue hijo del alcalde de Medina del Campo, el mercado de libros más importante de España en su tiempo. Claro que sabía leer: su cultura, como la de muchos que aprendían a leer y a escribir, fue autodidacta, pues no era hijo de un cabrero, como la mayoría del ejército español. Además, su rivalidad con el obispo de Guatemala, Bartolomé de las Casas, está íntimamente ligada a que él fue gobernador de Guatemala y estaba de parte de los encomenderos y como representante de sus intereses. ¿Cómo explica Duverger la existencia del manuscrito Guatemala en poder de los herederos de Bernal? De ahí se saca en claro la "Historia verdadera", de documentos.
  • Tamales de chivo, esto y las noveluchas sobre SJIC

    Un compatriota de Duverger, Buffon, dijo que "el estilo es el hombre". Cuando nos quisieron hacer creer que la dichosa "carta de Sor Serafina" era de pluma y letra de Sor Juana Inés de la Cruz, lograron sorprendernos porque en principio no publicaron el susodicho texto, sino meses después. Pero no hizo más que salir a la luz y el estilo mismo gritaba "Sor Juana no escribió este texto gris, arcaico, repetitivo y hasta incorrecto". El estilo de Hernán Cortés es diametralmente opuesto al de Bernal. Cualquier buen especialista en letras del siglo XVI (y no un aventurero advenedizo como Duverger) es capaz de identificar los rasgos lingüísticos y estilísticos que caracterizan a los textos como las huellas digitales a sus dueños. Existen profesionales estudios sobre el estilo de Cortés, así como sobre el estilo de Bernal. Y a menos con que nos salga con la burrada de que Cortés es una prefiguración de Fernando Pessoa, su patraña simplemente no pasará. Efímera llamarada de petate editorial.
  • Señor más seriedad
    La información “histórica” que el Dr. Christian Duverger menciona es completamente falsa. El erudito Dr. Alonso de Zorita, oidor en distintas Audiencias de América colonial, especialmente Guatemala y Nueva España (1547 a 1566) señaló en su obra Relación de la Nueva España escrita en 1585 a los 73 años: “…Bernaldo Diaz del Castillo vecino de Guatemala donde tiene un buen repartimiento y fue conquistador en aquella tierra y tierra y en Nueva España y en Guacacinalco, me dijo estando yo por oidor en la Real Audiencia de los Confines que reside en la ciudad de Santiago de Guatemala que escribía la Historia de aquella tierra y me mostró parte de lo que tenía escrito no sé si la acabó ni si ha salido a la luz”. Este señor se hubiera ahorrado un inútil trabajo de “investigación”, tan sólo le bastaba consultar la obra: Alonso de Zorita, Relación de la Nueva EsRelación de la Nueva España, México CONACULTA (Colección Cien de México), México, 1999, 882 páginas, 2 vols, Reedición: 2011.
  • La decadencia de una forma de hacer historia

    El planteamiento de Duverger sobre la Historia verdadera muestra la decadencia de una forma de escribir historia que se sustenta en la imagen del historiador como narrador de "verdades", y de la cual, algunos, como el mismo Duverger, se aprovechan para vender libros. Sus comentarios sobre la "Conquista" muestran una serie de prejuicios y anacronismos propios de una interpretación positivista y anacrónica. Ignora que muchos de los escritos de aquella época eran producidos por escribanos, aunque fueran firmados por otra persona; que el objeto de quienes los mandaban escribir no era cobrar fama como autor de "bestsellers" --pues el concepto individualista de autor no existía--, sino alcanzar un mejor estatus social. Es decir, impone a la época una lógica que no existía y que sólo tiene sentido en el siglo xx. A partir de esto pretende vender como novedad lo que en realidad es una incapacidad del propio historiador para explicar a sus contemporáneos la diferencia de un periodo.
  • Comentario

    Añado a mi comentario anterior, hasta ahora no publicado, una precisión más, ésta respecto a "Los primeros datos que certifican la existencia de Díaz del Castillo" que dice Duverger son de 1544 cuando en el Archivo de Indias hay una relación de méritos de Díaz de 1539. La cual puede consultarse, afortunadamente, en la página de internet de los archivos españoles http://pares.mcu.es
  • Comentario

    Respetable la investigación, en el supuesto que el fuera el autor, no lo ubica como un redentor de los aborígenes, antes bien Cortés "El Marqués del Valle de Oaxaca" fue un conquistador cruel y sangunario.

Día 10/05/2013 - 06.19h

Hernán Cortés escribió la gesta de la conquista falsamente atribuida a Bernal Díaz del Castillo, sostiene Christian Duverger | El historiador francés dinamita cuatro siglos de patrañas con un documentado ensayo que se lee como una novela policíaca

Empuñó la espada con el mismo vigor que la pluma. Hernán Cortés se consagró como conquistador del nuevo mundo hace medio milenio, pero ahora sabemos que fue él quien narró de su propio puño la épica gesta. Y no Bernal Díaz del Castillo, como aseguran los manuales. El historiador y arqueólogo francés Christian Duverger (Burdeos, 1948), toda una autoridad en la historia de Mesoamérica, la conquista de México y biógrafo de Cortés, dinamita cuatro siglo de equívocos y patrañas con 'Crónica de la eternidad' (Taurus), un documentado y apasionado ensayo que se lee como una novela policiaca. Tras una década de profunda y rigurosa investigación sobre la autoría de la 'Historia verdadera de la conquista de la Nueva España', pone la convención patas arriba ante el estupor de parte de una comunidad académica que no puede rebatir su documentada y osada tesis.
Con un apabullante aparato documental y alternando rigor y amenidad, sostiene Duverger que fue el propio Cortés quien escribió en Valladolid, y en los tres últimos años de su azarosa vida, la genial crónica atribuida a Bernal Díaz del Castillo. Una épica narración en la que Carlos Fuentes vio la piedra fundacional de la novela latinoamericana y que era para muchos el origen del periodismo contemporáneo. Pero en su usurpada autoría y en la peripecia de la obra nada es lo que parece.
Desde que abordó la biografía de Cortés, Duverger, un jinete de la duda, sabía que algo no encajaba. Un soldado raso, como dice ser Díaz del Castillo, al que jamás se cita en las cartas de Cortés ni en ningún documento de la época estaría difícilmente alfabetizado. «Y de estarlo, ¿podría escribir con semejante talento literario, erudición, nivel de conocimiento de los hechos más nimios e íntimos del vida de Cortés? ¿Con la sabiduría clásica que trasluce una obra tan singular y precisa?». «¿Cómo alguien sin fortuna, en un tiempo en el que el precio de un libro era el de veinte mulas, más de lo que hoy cuesta un coche, podría tener la cultura que denota un libro como ese?», se pregunta Duveger.
Destaca cómo el presunto autor explica que «empezó a hacer memoria con 84 años, casi sordo, medio ciego y con la salud minada», de modo que «resulta muy raro que esa edad tenga unos recuerdos tan vívidos y precisos de lo que cuenta, hechos ocurridos medio siglo antes que recrea con enorme lujo de detalle». «¿Puede un mísero soldado acompañar a Cortés en sus entrevistas privadas con Carlos V, saber qué pasa en su alcoba, manejar secretos de Estado e información sensible sin figurar en ninguna crónica ni registro?», insiste Duverger.

Moderno

La clave está en los tres últimos años de vida de Hernán Cortés en Valladolid, «un agujero negro» para la historiografía sobre el que Duverger arroja luz. Según el ensayista, el mismo Cortés que empuñó la implacable espada conquistadora movió la pluma que narró su gesta y fue el primer y brillante cronista de Indias. Lo hizo de forma «extraordinariamente habilidosa y moderna» y desde la «academia» en la que convirtió su casa de Valaldolid. Puso sus archivos a disposición de Fray Francisco López de Gómara, quien escribió un crónica canónica de la conquista. En paralelo, Cortés escribía, con idéntica estructura y su personalísimo toque, la crónica con el andar de los años y por una suerte de carambolas que Duverger explica que se atribuiría a Bernal Díaz del Castillo.
A la leyenda negra y la penosa fama de Cortés contrapone Duverger «la modernidad de su visión». «Comprendió antes que nadie la importancia de controlar y manejar la información y en eso fue realmente moderno». Hizo que ambas crónicas se escribieran al tiempo, «asegurándose de que se pudieran contrastar», y tuvo «la lucidez del gran literato para evitar el yo y la primera persona y atribuir todo a un testigo presencial de los hechos en cuya piel se acabaría entrometiendo el iletrado y desconocido Díaz del Castillo».
Cortés, bachiller de Salamanca, sí era un hombre «culto, letrado y conocedor de los clásicos, capaz de escribir a la manera de un soldado raso», y anónimamente -por ser ya entonces un autor prohibido- su versión de la conquista. Lo hace con «una veracidad tan aguda que la mistificación ha durado cuatrocientos años». Enfrentado con Carlos V, todos los escritos sobre Cortés estaban condenados a la hoguera. Y allá fueron a dar seguramente los escritos de Gándara. La crónica de Cortés llegó a México por vericuetos familiares hasta reaparecer en Guatemala. Es ahí donde los hijos de Bernal Díaz del Castillo -«que si existió pero del que no sabemos apenas nada»-, atribuyeron la autoría a su padre «con el ánimo de obtener la propiedad de una de las tierras, una encomienda dada a los conquistadores por Cortés».

El villano de la historia

Considerado durante siglos como el villano de la historia, Duverger rompe más lanzas por Cortés, «más poderoso que la Corona en el siglo XVI, padre de la independencia mexicana dos siglos después, hasta que se le sataniza en el XIX, cuando cambian las tornas y la reacción norteamericana ante la ola independentista arma la leyenda negra sobre su papel en la conquista con documentos inventados». Duverger exculpa a los conquistadores y les libera de la pesada carga del genocidio indígena que apunta esa oscura leyenda. «Hubo mucho muertos y baños de sangre pero no mayores que el de las guerras europeas», arguye.
Las tesis de Duverger estallaron como la bomba que son en México, donde se estudia a Cortés «como un héroe» desde la escuela y donde la crónica atribuida a Díaz del Castillo se lee con el fervor del Quijote en España. «Comprendo una reacción visceral que se va aplacando, pero la comunidad científica no puede poner peros a la tesis a la investigación», se reivindica Duverger. Sabe que una patraña que ha durado casi cinco siglos «no se desarma de la noche a la mañana», pero está convencido de que «el giro de la historia dará sus frutos», que «las tesis contrastadas del libro se asentarán». «Superar tamaña mistificación implica un gran cambio mental y supone, necesariamente, un rechazo», reconoce. «Para muchos será difícil de aceptar, pero la tesis se atiene a la verdad y hace justicia a un Hernán Cortés satanizado», propone este apasionado arqueólogo y antropólogo especializado en civilizaciones mesoamericanas. Su investigación fue de detective y ha querido mantener eso tono de intriga policial que hace fácil y amena la lectura. «Está escrito para el gran público y no para la comunidad académica, lo que no quiere decir que no sea un trabajo riguroso», se defiende Duverger.

 escribió alrededor de 500 páginas, una mezcla de investigación histórica y novela policiaca, pero que el autor defiende como un trabajo serio.
Luego de una década de investigación, de regreso permanente a las fuentes originales, el investigador francés Christian Duverger publica un libro que, sin duda, despertará polémica entre los especialistas mexicanos y de otras partes del mundo: Crónica de la eternidad. ¿Quién escribió la Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España? (Taurus, 2013), un estudio que gira alrededor de la figura de Díaz del Castillo y las dificultades para aceptarlo como autor de esa crónica fundamental en la historia de México.

“Es un libro que funciona un poco como una investigación policiaca, por lo que hay que seguir un poco la historia para ver cómo se termina, porque evidentemente hay un enigma y después se resuelve el misterio.
“Se trata de una obra que va a cambiar las cosas, pero no es un título de ficción, sino de investigación. Es un libro muy serio que escribí un poco como un tema policiaco, para que fuera accesible al público, por lo que se podría leer sin ser especialista, está dirigido al público en general”, explica Duverger tras la presentación del programa editorial de Prisa Ediciones para el presente año, realizado en el Polyforum Cultural Siqueiros la noche del jueves.
Autor de títulos como Cortés. La biografía más reveladora y El primer mestizaje. La clave para entender el pasado mesoamericano, el catedrático de Antropología Social y Cultural de la francesa École des Hautes Études en Scienses Sociales aseguró que uno de los objetivos de su investigación fue señalar las razones por las que Díaz del Castillo no podía ser el autor del volumen, pero hay una segunda parte en la que resultaba necesario saber quién fue su verdadero autor.

Otros autores
Sin querer develar más detalles de su trabajo porque para ello es mejor tener su libro en las manos, Duverger reconoció que Bernal Díaz del Castillo es un personaje que sí existió: “No voy a negar su existencia, pero no fue el escritor de la Historia verdadera…”, por lo que define a Crónica de la eternidad como un libro más radical de lo que se había hecho hasta ahora sobre el personaje, en el que buscó “la imperfección en las declaraciones, las contradicciones: éstas contradicciones tienen una explicación, y es que no es el autor. Pero no podemos plantear el asunto nada más así”.
“Pero por eso se tiene que demostrar y buscar al verdadero autor, lo que hago en mi libro. Como es una obra —Historia verdadera…— un poco fundamental para el conocimiento de la historia mexicana, si cambia el autor cambia la perspectiva que podemos tener del libro. Vamos a encontrar una sorpresa, pero no una desagradable. Va a ser un cambio”, asegura el investigador.
Sabedor de que el volumen generará polémica cuando salga al mercado —está programada para la primera semana de febrero—, el arqueólogo e historiador francés advierte que como investigador y como académico, su trabajo se apoya en bases firmes, por lo que se podría discutir de las fuentes o de la interpretación, pero “creo que mis bases son muy firmes: siempre revisito la historia mexicana: ya revisité un poco la personalidad de Cortés y esto es otro pedazo de mi revisión de la historia mexicana”.
Uno de los principales enigmas que Duverger se planteó sobre Bernal Díaz del Castillo fue ¿cómo un soldado raso, sin experiencia literaria alguna, podía escribir una crónica sobre la conquista de la Nueva España?
Su respuesta roza las 500 páginas, con las que promete transformar la relación con uno de los textos fundacionales de la historia nacional, como lo es la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Ya se adelanta la polémica...

CONQUISTADOR Y ESCRITOR
Bernal Díaz del Castillo (Medina del Campo, 1496-Antigua Guatemala, 1584), como lo escribe en su crónica, comenzó el ejercicio de memoria que dio vida a la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España cuando ya rondaba los 80 años de edad.
Llegó a América en 1515 en la expedición de Pedro Arias Dávila. De acuerdo con algunos de sus historiadores, participó en las tres grandes expediciones a lo que hoy es territorio mexicano desde Cuba: la descubridora de Francisco Hernández de Córdoba (1517), la exploradora de Juan de Grijalva (1518), y la conquistadora de Hernán Cortés (1519), al lado de quien luchó en la conquista de México.
A su manuscrito lo llamó “historia verdadera”, porque el autor quería desprestigiar la Historia de la conquista, de Francisco López de Gómara; se publicó en 1632 en Madrid, más de 50 años después de que la concluyera.

9.3.13

PIEDRA SOLAR DE LOS VIKINGOS para guiarse


Una vieja leyenda vikinga cuenta que los marinos utilizaban una«piedra solar» brillante para encontrar su camino en el océano. Elevada hacia el cielo, revelaba la posición del Sol incluso en los días nublados. Investigadores de la Universidad de Rennes, en la región de Bretaña (Francia), creen haber encontrado este mítico instrumento. Se trata de un cristal rectangular aparecido en un buque de guerra inglés que naufragó en el siglo XVI. La piedra está hecha de espato de Islandia, una forma transparente y de formación natural de cristal de calcita que polariza la luz y puede indicar la posición del Sol.
Fuente: ABC.es, 6 de marzo de 2013
Artículo recomendado: "The Fabled Viking Sunstone". Aquí.
La roca ha sido encontrada entre los restos de un barco que había sido enviado a Francia en 1592 por la reina Isabel I como medida de precaución contra una segunda armada española, pero se hundió frente a Alderney, una de las Islas del Canal. Científicos británicos y franceses han discutido durante mucho tiempo si el hallazgo es una piedra solar, un dispositivo que fractura la luz, lo que permite a los marinos localizar el Sol, incluso cuando está detrás de las nubes o se ha metido por el horizonte.
Las piedras solares, de acuerdo con una teoría expuesta por primera vez hace 45 años, ayudó a los grandes navegantes nórdicos a encontrar su camino a Islandia e incluso tal vez hasta América del Norte durante el apogeo vikingo de 900-1200 d.C., mucho antes de que la brújula magnética fuera introducida en Europa en el siglo XVIII. Pero solo hay una referencia vaga en la antigua literatura nórdica a una «solarsteinn», lo que significa que la idea se ha mantenido frustrantemente sin una prueba sólida. Estos navegantes eran capaces de cruzar miles de kilómetros en mar abierto entre Noruega, Islandia y Groenlandia. Las leyendas vikingas describen cómo en los días nublados o cuando azotaba la nieve, el Rey Olaf sostenía una piedra solar, miraba al cielo y observaba de dónde procedía la luz, a partir de lo cual adivinaba la posición invisible del Sol.

Puesta a prueba

Los investigadores, según informa France 24, realizaron un análisis químico de una muestra pequeña de la roca, utilizando un dispositivo llamado espectrómetro, que confirmó que era una calcita. La piedra es aproximadamente del tamaño de una pequeña barra de jabón cuyos bordes han sido recortados en ángulo. En términos técnicos, su forma es romboédrica. Es de color blanco lechoso, y no es transparente, pero los nuevos experimentos muestran que se trata de una decoloración de la superficie, causada por los siglos de inmersión en el agua del mar y la abrasión por la arena, según el estudio.
Usando un cristal transparente similar al original, los científicos fueron capaces de seguir la pista del Sol poniente con poca luz, con una precisión de un grado. En un segundo experimento, fueron capaces de localizar el Sol durante 40 minutos después de que se hubiera escondido.

Otros factores proporcionan la evidencia de que se trata de una piedra solar, de acuerdo con la investigación. El cristal se encontraba entre los restos de otros instrumentos de navegación y pudo ser utilizado como respaldo de una brújula magnética. «Aunque era fácil de usar, la brújula magnética no siempre era fiable en el siglo XVI, ya que la mayoría de los fenómenos magnéticos no se entendían», dicen los investigadores.
Los autores publicaron el estudio en la revista Proceedings de la British Royal Society A. Aquí.